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El poder independiente

A veces la vida es como un cuento con final feliz. A veces un oscuro personaje se hace famoso de la noche a la mañana y a veces hacerse famoso no presupone trabajar con la poderosa industria del entretenimiento apoyándote. Esa parte amable de la vida es la que han vivido las hermanas Llanos, motor de Dover, una banda que pasó del anonimato a la popularidad en apenas un chasquido. Cantando en inglés, apoyadas por una pequeña multinacional, las integrantes de Dover vendieron medio millón de ejemplares de Devil came to me, su primer disco. Todo el mundo quedó pasmado con el tremendo impacto de una grabación de rock que volvía a demostrar que las pequeñas compañías independientes aún tienen capacidad para rastrear la calle en busca de nuevos valores. También quedó claro que el rock independiente cantado en inglés tiene un espacio, que no necesariamente rechaza a una banda española que no cante en castellano. Pasado el efecto del primer disco, Dover cambió de discográfica y ya con una multinacional ha editado Late at night, su segundo trabajo. A quienes se esperaban un sonido adocenado, Dover ha respondido con un disco mucho más enérgico y metálico que el anterior, tanto que en una primera escucha llegó a asustar a su nueva discográfica, que lo consideró demasiado arriesgado.

La marcha comercial de este disco, efectivamente áspero y con pocas concesiones a lo fácil, ha demostrado que el sonido de Dover continúa seduciendo al gran público, que en Barcelona ha reaccionado tan positivamente que al concierto de esta noche se ha tenido que añadir otro para mañana sábado. Y es que Dover sigue en buena racha. Hoy y mañana se podrá comprobar en Zeleste (22.00 horas).

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