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El Consell se arroga el recorte de las inversiones de terceros

VIENE DE LA PÁGINA 1 Una de las modificaciones más llamativas que propone este año el Consell en el texto de la ley de Hacienda se refiere a la posibilidad de ampliar la potestad de modificar los plazos previstos para las inversiones plurianuales que desarrolla la Generalitat a las subvenciones y transferencias para obras que ejecutan otras administraciones o entidades. Hasta la fecha, el Consell podía reprogramar los pagos previstos en sus propias inversiones, pero pretende extender esa potestad a las transferencias de capital y corrientes que dotan a terceros. Es decir, los recortes aplicados en el capítulo 6 de los presupuestos se podrán extender también a los capítulos 4 y 7.

Otra modificación llamativa refiere a los avales que concede la Generalitat a empresas públicas. Hasta la fecha, los acreedores de empresas públicas debían reclamar a las entidades correspondientes los pagos fallidos y sólo posteriormente acudir a la Generalitat como avalista. La nueva redacción permite a la Generalitat renunciar al beneficio de excusión ante cualquier entidad.

Fuentes de Hacienda aseguran que la modificación se introduce por coherencia y consideran que carece de sentido permitir que un acreedor cargue contra una empresa pública con problemas para pagar sus deudas, desacredite a la sociedad en cuestión y al sistema público en general y, sólo posteriormente, acuda a la Generalitat, con el consiguiente coste y pérdida de tiempo al separar las exigencias en dos procesos distintos.

Sin embargo, fuentes de la oposición atribuyen la novedad a la presión de las entidades financieras, que asisten a un crecimiento desproporcionado de los avales concedidos por la Generalitat a muchas de sus empresas, sobre todo las que desarrollan los denominados proyectos emblemáticos, como la Ciutat de les Arts y les Ciències o la Sociedad Parque Temático de Alicante. Además, denuncian que el Consell pretende distribuir entre todos los contribuyentes los riesgos que asumen los accionistas de Terra Mítica, por ejemplo, puesto que la Generalitat evitará cualquier problema al entorno del parque.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de noviembre de 1999