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El experto estadounidense Michael Porter afirma que en España no existe una fuerte competitividad empresarial

El profesor de Administración de Empresas en la Escuela de Negocios de Harvard, y considerado como uno de los mayores expertos en competitividad del mundo, explicó ayer en Madrid que en España "falta un compromiso real para la competencia y que no hay una fuerte rivalidad entre muchas empresas del mismo sector". Aunque Porter matizó su opinión diciendo que la competitividad en general había mejorado en España en los últimos años, sugirió que "había que mejorar las medidas antimonopolio". Porter destacó, además, que "se debe competir bien en el mercado local antes de expandirse al mercado internacional".El profesor estadounidense, que ofreció una conferencia invitado por el Institute for International Research (Instituto para la Investigación Internacional), también subrayó la escasa inversión española en innovación y desarrollo de nuevas tecnologías y criticó el mantenimiento de una política que no impulsa la investigación universitaria.

Lo que Porter destacó son piezas fundamentales de su teoría para incrementar la competitivida de la economía de las empresas y de todo un país. El experto sostiene que la atención sobre la microeconomía es fundamental cuando la macroeconomía es buena, algo que, según Porter, España ya ha conseguido. Así que, para el experto, será la microeconomía la que determine la riqueza de España.

El hincapié del análisis de Porter está en la función de las empresas más que en el Estado, que, una vez que garantiza las estructuras físicas (aeropuertos, carreteras, telecomunicaciones, etc.), debe ocuparse de fomentar el desarrollo de la competitividad de la economía apoyando las buenas iniciativas empresariales y, sobre todo, al consumidor. Según Porter, el Estado debe dar poder al consumidor y las leyes que los protegen están poco desarrolladas en España.

El experto explica "que la exigencia, las quejas, son buenas para la economía porque impulsan a mejorar la tecnología y rentabilizar los recursos". "En España", dice Porter, "sólo hay exigencia en el mercado de alimentos y algunos otros pocos sectores industriales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de noviembre de 1999