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Cinco días perseguido por su propia manía

El miembro del comando Donosti Juan Luis Geresta vagó durante cinco días en un estado de "delirio persecutorio" antes de suicidarse. - Martes 9 de marzo. La policía francesa detiene en París al jefe de los comandos ilegales de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, Kantauri, y cinco activistas más. Ese mismo día se arresta en Tolosa a la concejal de HB de Asteasu, Nekane Txapartegi, amiga (no novia) de Geresta.

- Miércoles 10. La Guardia Civil detiene a nueve activistas, entre ellos Sergio Polo y Kepa Etxeberria, encargado de la infraestructura de un segundo grupo del comando Donosti. La policía descubre un piso de seguridad en San Sebastián.

- Del 11 al 13 de marzo. Geresta y otros tres activistas (entre ellos una mujer) están en el piso de seguridad que tiene el grupo en Andoain. Al menos, Geresta lo utilizó hasta el día 14 porque la Ertzaintza halla (dos meses después) una huella suya en un ejemplar del diario Gara de esa fecha.

- Domingo 14. El grupo de Geresta abandonan el piso quemado de Andoain. Esa noche, sobre las 21 horas, Geresta encañona a una persona y pretende entrar en su vivienda, en las afueras de Andoain. El etarra le exige que le lleve a un sitio, pero el casero, con unas copas de más, se da la vuelta y le manda "a tomar por el culo".

- Martes 16. Varios vecinos de Hernani le ven en el barrio de Pagoaga, donde roba unas botas y deja sus zapatillas. Ese día una mujer encuentra una sobaquera con tres carnés y tres permisos de conducir falsos, unas 17.000 pesetas, una caja de puros y la mitad de un calendario. Este último detalle fue revelador para la policía ya que se trata de una contraseña utilizada por ETA.

- Miércoles 17. Pese a que por esas fechas hay comunicados a la Ertzaintza controles en diferentes comarcas guipuzcoanas por parte de la Guardia Civil, Geresta es visto por numerosas personas en Hernani. Varias fuentes han confirmado que el etarra entró en la Herriko Taberna (bar sede de HB) y "que no le hicieron ni caso". A partir de aquí, los testimonios hablan de Geresta como una persona con "manía persecutoria". Llega a sugerir que la Guardia Civil escucha sus conversaciones por medio de un microchip implantado en su dentadura. Contacta con una persona que se ofrece a ayudarle a cruzar a Francia para que le reconozca un dentista pero él se niega. Un testigo ha reconocido ante el juez que llevó en su vehículo a Geresta a media tarde del barrio de Perurena al de Zamalbide, ambos en Rentería. Cuando llega al caserío de su primo le recibió la esposa de éste, que no le conocía y no le dejó entrar. Geresta había cambiado de aspecto: tenía el pelo rapado, llevaba perilla, la ropa sucia y había adelgazado algunos kilos. Una hora después, llegó su primo y mantuvo con él una conversación muy corta. Éste recuerda el nerviosismo de Geresta y su sensación de que estar perseguido por la txakurrada (policías y guardias civiles). El primo declara que tras la breve conversación pudo oír un ruido "que podía ser el de una pistola". Pero la autopsia asegura que murió la tarde del día 19.

- Jueves 18 y viernes 19. Geresta no abandona la zona. Presumiblemente recibe ayuda (la autopsia confirma que comió jamón) y duerme en un colchón que posteriormente aparece quemado. Pero su situación mental sigue deteriorándose y, finalmente, se suicida.

- Sábado 20 de marzo.Un trabajador del asador Zamalbide descubre a las 18.15 el cuerpo de Geresta a 300 metros del caserío familiar. El número dos del Departamento vasco de Interior, Mikel Legarda, telefonea al consejero Javier Balza, sobre las 20 horas para comunicarle la aparición de un cadáver no identificado. Ese día, un vecino de Rentería entrega a la Ertzaintza una pistola que había encontrado varios días antes en el barrio de Pagoaga, en Hernani, donde se hallaron las otras pertenencias de Geresta y reconoce que ha disparado al suelo las ocho balas que había en el cargador.

- Domingo 21. El médico forense realiza la primera autopsia. Los partidos del Pacto de Lizarra presentan el acuerdo en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. El dirigente de HB Juan José Petrikorena se acerca al portavoz de la coalición en la mesa, Joseba Permach, para informarle de que el cadáver puede corresponder a Geresta. La Ertzaintza intenta conocer sin éxito con sus propios datos, a las 11 horas, la identidad del cuerpo que sólo confirmará el Cuerpo Nacional de Policía días después por el cotejo de las huellas en su banco de datos. Sobre las 12.30, un dirigente de la izquierda abertzale llama a la comisaría indicando que la familia de Geresta quiere identificar el cadáver. Antes de la una de la tarde, una llamada anónima confirma la identidad en llamada al periódico Gara. A las 16.00 Juan Geresta reconoce el cuerpo de su hermano.

- Lunes 22. Se practica la segunda necropsia a instancias de la familia, que nombra a un médico de su confianza.

- Martes 23. Dos renombrados dirigentes de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga, portan el féretro de Geresta en su localidad natal de Zizurkil (Guipúzcoa).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de noviembre de 1999