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Cervera baraja la idea de introducir resonancias magnéticas privadas en los hospitales públicos

El consejero de Sanidad, José Emilio Cervera, alabó ayer en su comparecencia ante las Cortes la fórmula del concierto con empresas para realizar exploraciones con resonancias magnéticas. Incluso fue más lejos: anunció que su departamento estudia introducir los equipos privados en los centros públicos y aludió a la aplicación de fórmulas mixtas de explotación. Cervera pasó de puntillas sobre la vinculación entre el diputado del PP, Luis Concepción, con Inscanner, SL, empresa que fundó y que tiene en exclusiva el concierto para practicar resonancias magnéticas en Alicante.

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El anuncio de Cervera sobre la privatización de las resonancias encontró una rápida respuesta en la junta directiva de la Sociedad Valenciana de Radiología, que rechaza la medida al considerar, entre otras cosas, que "rompe el principio de distribución de funciones" de los especialistas establecido en los centros hospitalarios e impide que los residentes reciban la formación necesaria para manejar los aparatos.Cervera dejó para el final de su comparecencia sobre la concesión de servicios de resonancia magnética a Inscanner, SL, una exposición detallada sobre las bondades del sistema de conciertos de estas exploraciones con empresas privadas, el modelo que "más ventajas aporta". El consejero destacó como principales virtudes "la rapidez en la prestación del servicio y la ausencia de lista de espera". A lo que sumó la falta de necesidad de inversión inicial, la disminución de gasto corriente al no pagar la consejería por el mantenimiento del equipo o el hecho de que "no son necesarios los incrementos de plantilla".

Apoyado en estas virtudes que permiten "aumento de la calidad y eficiencia del sistema de sanidad público", Cervera anunció que baraja, "frente a la opción clásica de adquisición, montaje y explotación de la propia institución y manteniendo el sistema actual de conciertos", introducir los equipos en los hospitales públicos. Una posibilidad que va más allá con la posibilidad de establecer "fórmulas mixtas de explotación", sobre las que no ofreció más datos. El sistema se aplicaría mediante la fórmula de la cesión de uso de locales de los hospitales a las empresas privadas, una medida que ya ha sido consultada a Economía y a los servicios jurídico de Sanidad. Este modelo se podría aplicar a partir del 2000 a través de un concurso público.

Dudas

El consejero forzó su comparecencia ayer en las Cortes con la intención de dar por zanjadas las dudas que se ciernen sobre el presidente de la comisión de Salud de las Cortes, Luis Concepción. Pero el consejero evitó en todo momento entrar en el fondo de la cuestión: las vinculaciones actuales de Concepción o miembros de su familia con la empresa que creó el diputado popular junto a dos socios.

Cervera se ciñó a un soporífero guión marcado por el procedimiento administrativo del concurso que abrió la puerta a la concesión a mediados de 1994 a la empresa Inscanner de las exploraciones mediante resonancias magnéticas a los pacientes de la Segurida Social en la provincia de Alicante. El consejero se esforzó en demostrar la "transparencia" legal seguida en las contrataciones entre Sanidad y la empresa Inscanner, SL, y aspectos como las relaciones entre la sociedad y Sanidad desde 1992, cuestiones que ningún grupo ha puesto en duda.

Cervera, sin embargo, no entró en las eventuales relaciones actuales entre Concepción -a quien ni nombró en su intervención- e Inscanner. Ignoró las sombras que se ciernen sobre aspectos relacionados con e diputado popular y la empresa que fundó. El consejero evitó abordar las contradicciones en las que ha entrado el presidente de la comisión de Sanidad de las Cortes, así como el hecho de que sus hijos vendieran en 1995 las acciones de Inscanner al antiguo socio de Concepción por el mismo precio que las compraron cuatro años antes pese a la boyante cuenta de resultados de la firma.

El diputado socialista José Camarasa aludió a la posibilidad de una compra, bajo la fórmula de la cesión onerosa, que no vaya más allá de un "aparcamiento de acciones durante un tiempo y encubra un pacto de recompra", lo que le llevó a definir la actuación de Concepción de "comportamiento alejado de la estética". El consejero no respondió siquiera al desvío de pacientes del Hospital General de Alicante a Inscanner cuando se estropeó el equipo de Tomografía Axial Computerizada (TAC) del verano de 1995 a 1996, gracias a lo cual la primera empresa recibió, según Camarasa, unos 62 millones de pesetas, el precio que cuesta uno de estos equipos. La responsable de sanidad de EU, Ángela Llinares, se sumó a las críticas y solicitó la apertura de una comisión de investigación para este "asunto delicado".

Por otra parte, CC OO pidió ayer "revitalizar" comisiones creadas en 1995 como la encargada de estudiar los conciertos en alta tecnología -reunida únicamente una vez-, para evitar "sorpresas" como la adjudicación a la empresa Inscanner.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de noviembre de 1999

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