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El alcalde de Ponferrada exige un debate en el PP regional sobre el "pacto de León"

El alcalde de Ponferrada (León), Ismael Álvarez, del PP, ahondó ayer en sus críticas al llamado pacto de León entre su partido y Unión del Pueblo Leonés (UPL), que ha permitido al alcalde de esa capital, su compañero Mario Amilivia, eludir una moción de censura a cambio del compromiso del Gobierno de José María Aznar de invertir 230.000 millones de pesetas en obras de infraestructuras en la zona en los próximos dos años. Así, insistió en que, políticamente, es un "error" y anunció que planteará que se debata en la próxima reunión del comité ejecutivo regional de su partido. Estos acuerdos, opina, deben producirse "con programas de gobierno, de futuro, no por tantos millones sí y por tantos no".A su vez, el propio secretario general de UPL, Joaquín Otero, comentó: "El PP trata de vender que todo estaba en los presupuestos, pero lo cierto es que nosotros hemos puesto los plazos y hemos traído el dinero". "Si no, llegará la moción de censura", advirtió.

Mientras tanto, muchos diputados regionales del PP reconocen que su propio líder, Juan José Lucas, el presidente de la comunidad, se muestra muy preocupado por la contestación al acuerdo que se ha dado en sus filas y por la amenaza latente de separatismo por parte de los leonesistas, que desde 1991 vienen pidiendo con regularidad la celebración de un referéndum para desvincular a León de la autonomía y arremetiendo contra su gestión.

Públicamente, el PP intenta dar la imagen de ser "una piña", en palabras de Amilivia, pero el malestar es creciente y varios de sus más destacados miembros han pedido explicaciones a Lucas, quien trató en su momento de restar importancia al asunto. Algunos incluso se preguntan cómo no estuvo con el secretario general de la formación, Javier Arenas, cuando lo rubricó en León. Otros piensan que Amilivia les ha dado ya muchos disgustos, primero con el caso de la gomina, después en las urnas y ahora atándose a los separatistas mediante un documento comprometido.

UPL, la única beneficiada

El regidor de Ponferrada justificó ayer sus críticas al pacto en los términos siguientes: "Uno no es un robot al que dan cuerda para que mueva la cabeza. Uno tiene sus propias ideas y sus propios criterios. Eso es legítimo y no tiene nada que ver con la lealtad a mi partido". Según ello, el recientemente nombrado miembro del comité ejecutivo regional de los populares propondrá que ese acuerdo se debata en la próxima reunión de este órgano a pesar de que es consciente de que ello no servirá para "retroceder y volver a la situación anterior"."El pacto", explica Álvarez, "no aporta beneficios al PP en el sentido político y sí a UPL, de la que no me gusta ni el nombre. Considero que no deben ser las inversiones el tema a poner encima de la mesa. Hay muchos despropósitos". El "error" lo achaca a Lucas y Amilivia: "Son personas a las que quiero y respeto, pero cualquier dirigente puede acertar en 99 decisiones y equivocarse en una".

En cualquier caso, sin nombrar a Amilivia, reflexionó: "A un político que no entienda de la cohesión y la solidaridad interregional le falta una condición importante para ser un buen político. No hay que invertir más o menos dependiendo de las circunstancias de gobernabilidad. Hay que invertir lo que corresponda a cada territorio. España recauda a través de Hacienda los impuestos para todo el territorio nacional y un Gobierno debe invertir en los diferentes territorios regionales lo que corresponda con justicia, equidad y en orden a la población, la necesidad social y una serie de factores a tener en cuenta. Ésa es mi opinión, que no es la de los partidos de corte regionalista, que simplemente defienden un pequeño territorio dentro de España. Para mí, eso no es justo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de octubre de 1999

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