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Tribuna:

Abandonos

NEGRITASLa escena dejará de repetirse y quedará grabada en las retinas tal que un sueño o alucinación. La imagen de grupos de cuatro o seis (cabría un estudio sociológico para saber por qué son siempre reducidos) o de parejas talludas con sandalia y calcetín, semiperdidas por la ciudad de Almería, volverá a producirse sólo unas pocas veces más. Los norteamericanos abandonan Almería. Fin de la novedosa actividad puesta en bandeja a los ávidos de aventuras empresariales. El crucero de lujo Renissance Cruise 2 dejará de atracar en enero del 2000 por las malas infraestructuras viarias que comunican la ciudad con Granada. Los vaticinios del presidente de la Autoridad Portuaria, José Antonio Amate, advirtiendo del riesgo de no ofertar posibilidades de ocio variada y sugerente, se han cumplido. El destino almeriense ha sido el que menos aceptación ha tenido entre los selectos pasajeros del crucero, según los resultados de las encuestas rellenadas por los clientes a petición de la naviera. De modo que los 21.000 turistas de alta clase social que este año han pasado por Almería (a una media de 20.000 pesetas por barba en sus paseíllos por ciudad europea) quedará en cifra para el recuerdo.La invasión turística se canjea estos días por otra menos fascinante y más preocupante. En una suerte de remake en carne y hueso de La Chanca descrita por Juan Goytisolo allá por 1962 o fotografiada por Carlos Pérez Siquier en los años cincuenta, el mítico barrio almeriense vive estos días invadido por una plaga de pulgas a la que el Ayuntamiento ya ha puesto freno. Las escenas costumbristas y colmadas de pobreza antaño, resurgen del pasado como envuelta de nostalgia surrealista. Entre las múltiples razones expuestas: la gran cantidad de perros y gatos que merodean sueltos por el barrio, la suciedad acumulada y escombreras existentes en sus límites o la falta de higiene de la vía pública denunciada por los vecinos.

Mientras tanto, otro bicho menos desagradable, el gusano mascota de la II Copa del Mundo de Pelota que se celebra en al ciudad, reporta recuerdos gratos. La actuación del campeón del mundo Juan Apezetxea asegura la presencia española en la final de mano individual el próximo sábado. Mientras, la feria del libro, tras años de ausencia en el parco panorama cultural, promete otoño novedoso con la sana costumbre recuperada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de octubre de 1999