Los agricultores de Valdemoro amenazan, armados con palos, a los cazadores para que no acaben con los animales

Agencias

Al salir el Sol, y coincidiendo con la primera jornada de la temporada de caza 1999-2000 en la Comunidad de Madrid, se registró un enfrentamiento entre cazadores y agricultores en Valdemoro, que obligó a intervenir a la Guardia Civil. A primeras horas, una veintena de agricultores, armados con piedras y palos, esperaron a los cazadores en el único coto legal del municipio y les amenazaron con irrumpir en su terreno. Según los afectados, el problema entre ambos colectivos surgió tras la segregación del 20% de las tierras de este coto en favor de los agricultores. En opinión de los cazadores de Valdemoro, esta decisión podría provocar que se concediesen demasiadas licencias de caza y que se produjera un exterminio de la riqueza cinegética de la zona. A pesar de la presencia de los agricultores, y bajo protección de la Guardia Civil, los tiradores de este municipio pudieron practicar su deporte favorito sin ningún tipo de incidentes.

Los hechos no han sido más graves porque la Delegación del Gobierno alertó el pasado viernes a la Guardia Civil del posible conflicto entre cazadores y agricultores.

Los cazadores valdemoreños han hecho uso de esta zona desde hace 30 años, pero el pasado 22 de agosto la Consejería de Medio Ambiente resolvió provisionalmente un expediente de segregación de terrenos de este coto favorable a un centenar de agricultores, vecinos todos ellos del municipio toledano de Seseña.

Este trámite disparó la alarma porque "las tierras segregadas", según el presidente de la Asociación de Cazadores de Valdemoro, José Antonio Martín, "cuentan con cien ejemplares de avutardas, que son aves protegidas, por las que se llega a pagar, por pieza, hasta un millón de pesetas en el mercado negro". "Nosotros, durante treinta años, hemos cuidado esta especie, y nos limitábamos a cazar liebres y perdices, pero si ahora se nos niega nuestro derecho de arrendamiento del coto, que aún tiene una vigencia de dos años, los permisos de caza pasarán a manos de cazadores de corbata y fuerte talonario", auguró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 10 de octubre de 1999.

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