Graves altercados en Miami ante la actuación de un grupo de salsa cubano

La reputación de intolerancia del exilio cubano de Miami volvió a quedar patente el sábado. Esta vez insultaron, escupieron y tiraron piedras, botellas y huevos contra los asistentes a un concierto de la popular orquesta cubana de salsa Los Van Van, de gira por Estados Unidos. Los anticastristas justificaron sus ataques porque consideran que la actuación era una "provocación" del régimen comunista de La Habana.No obstante, el espectáculo se celebró, pero con uno de los mayores despliegues de seguridad vistos en esta ciudad en los últimos años. El último choque entre el exilio cubano de línea dura y el que aboga por el diálogo y se proclama contra el embargo estadounidense fue la culminación de una campaña de intimidación que logró incluso que el Ayuntamiento cancelara el concierto y cediera la sala a la Brigada 2506, cuyos miembros participaron en la invasión de Bahía de Cochinos, para que exhibieran la película Libertad, acerca de la persecución política en la isla.

Cuando la promotora logró contratar otro local, la campaña se intensificó con amenazas, incluso de muerte, y bombas. Aunque ninguno de esos ataques se llegó a materializar, el temor a que así fuera disuadió a muchos seguidrores, cubanos y norteamericanos, de ir a la velada musical. Otros se taparon las caras a la entrada para evitar el repudio que podrían sufrir si les identificaban las cámaras.

Compañía policial

Al final del concierto, la policía tuvo que acompañar hasta sus coches a unas 3.000 personas, en medio de los gritos de "cerdos, asesinos, comunistas" que les espetaban los cerca de 4.000 manifestantes anticastristas, al tiempo que lanzaban objetos. "Parece mentira que esto ocurra en Estados Unidos", se lamentaba Howard Simon, uno de los directores de la Unión de Libertades Civiles de EEUU, que amenazó con entablar una demanda si no se celebraba el evento.Pero ocurre con frecuencia. Aunque también es cierto que en los últimos tiempos los ánimos parecían estar más calmados y varios músicos cubanos, como Manolín el Médico de la Salsa, han actuado en Miami Beach sin problemas. Eso llevó a muchos a interpretar que la madurez política había sustituido a la intolerancia.

Los altercados del sábado saltaron a las portadas de los principales medios de comunicación estadounidenses y le dieron publidad gratuita a los músicos y a la organizadora, una joven de origen armenio, desconocida hasta ahora. Por su parte, los músicos llegados de Cuba declararon que ellos no son embajadores del Gobierno. "No hemos venido a hacer política, sino a cantar", explicaba Juan Formell, director y fundador de Los Van Van hace treinta años. La banda anunció que volverá a Miami en diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 10 de octubre de 1999.

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