Falso patriotismo
Uno está ya un poco harto de tanta francofobia en relación con el asunto de los hipermercados y de las pymes. Sin querer, ni muchísimo menos, dar la sensación de, digamos, españolista, habría que recordarles a todos los que maldicen a "los franceses", sin duda manipulados por aquellos que hipócritamente quieren convertir la cuestión en un asunto de falso patriotismo, que se equivocan a la hora de dirigir sus improperios. Los franceses, los ingleses, los americanos..., no entran -nosotros mismos no entramos, por ejemplo, es un suponer, en Cabo Verde- si alguien no les abre las puertas de par en par, le ofrece todo tipo de facilidades y les pone en bandeja de plata a "sus" trabajadores. A todos ellos habría que recordarles quién abrió las puertas -y por qué-, en vez de fomentar entonces el comercio español, y convirtió este riquísimo país en un pack opcional de turismo y servicios: ¿Quién nos cambió una vaca por un tetra brick de leche, y un olivar por una botella de aceite? Y, por supuesto, habría que informarles convenientemente de quién se lo sigue poniendo "a huevo" y quién está cavando la tumba de los pequeños comerciantes con la connivencia de todos nosotros: ¿Acaso los franceses?
A todos y cada uno de aquellos irresponsables pretérito-incombustibles deben ir las críticas y las quejas, los insultos y los tomates podridos, y no a las cajeras de los días y continentes. Y a todos estos gobernantes que se esfuerzan, día a día, paladinamente, en vender este país por un plato, hasta ahora virtual, de lentejas para sus ciudadanos.- .


























































