Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MEDICINA PERINATAL Aumento de los nacimientos prematuros

El estrés puede adelantar el parto

Los agobios en el trabajo, las prisas y, en general, el estrés de la vida moderna son un factor de riesgo para que el parto se adelante y el bebé nazca prematuramente. En estos momentos, entre un 6,5% y un 8% de todos los partos son ya prematuros, según datos ofrecidos en el 17º Congreso Nacional de Medicina Perinatal celebrado en Madrid. En los últimos años se observa una tendencia al aumento en los partos prematuros, que se atribuye a varias causas, entre ellas el estrés.

Manuel Moro, profesor de Pediatría de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del congreso, explica las causas del aumento de partos prematuros. "Además de un mayor número de embarazos múltiples por técnicas de reproducción asistida, el estrés de la vida moderna es uno de los más importantes, y esto se observa más en el medio urbano que en el rural. Otro factor es que la mujer trabajadora permanece activa hasta el momento de dar a luz, cuando idealmente debería dejar de trabajar al menos dos semanas antes de la fecha prevista del parto. También influyen ciertas infecciones y enfermedades de la madre, problemas en el propio feto y hábitos no saludables, como el tabaco, el alcohol o el sedentarismo". Se consideran prematuros todos los partos que se producen antes de la semana 37 de gestación. Pero la prematuridad también incluye el peso del recién nacido, pues en principio se encontraría en mejores condiciones un niño nacido pretérmino de 1.000 gramos y 30 semanas que otro del mismo peso y 28 semanas. Aunque algunos casos de prematuridad son imprevisibles, Moro considera que si se siguen las pautas de control de la gestación es posible aplicar medidas preventivas.Seres inmaduros

Por ello es importante, según él, que el seguimiento de la gestación sea muy riguroso y que "el parto se produzca en un centro sanitario que disponga de los medios para hacer frente de la mejor forma a esta situación, ya que un niño pretérmino tiene que estar muy vigilado desde que nace, y esto exige un personal cualificado y unos medios muy específicos". Para Eduardo Doménech, presidente de la Sociedad Española de Neonatología y catedrático de Pediatría de la Universidad de La Laguna (Tenerife), los niños pretérmino o prematuros plantean grandes problemas porque son seres inmaduros por no haberse completado su periodo natural de formación: "Presentan importantes dificultades respiratorias y de circulación sanguínea. No tienen bien desarrollado su sistema inmunológico o defensivo, por lo que son muchos más vulnerables a las infecciones. Poseen una circulación cerebral muy sensible y están expuestos a hemorragias cerebrales. También tienen problemas nutricionales, ya que su tracto intestinal no está bien desarrollado".

En función del peso, los bebés prematuros, que representan el 50% de toda la patología neonatal, se clasifican en varias categorías: de bajo peso si éste es inferior a 2.500 gramos; de muy bajo peso si no supera los 1.500, y de un peso extremadamente bajo si no alcanza los 1.000 gramos. En los dos primeros casos el pronóstico para salir adelante es actualmente, si la evolución es la previsible, muy bueno. En los prematuros de entre 500 y 1.000 gramos el reto es más difícil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 1999