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El Gobierno pondrá en marcha un estudio para cuantificar los costes de la siniestralidad laboral

El Gobierno vasco quiere poner freno a los accidentes laborales con cifras. La consejería de Trabajo y el Instituto Vasco de Seguridad e Higiene en el Trabajo, Osalan, elaborarán un estudio para cuantificar "los costes cuantitativos y cualitativos" de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Así lo anunció ayer el consejero de Trabajo, Sabin Intxaurraga, quien emplazó a patronal y sindicatos a apoyar esta iniciativa en la inauguración de la Conferencia Europea de Salud Laboral, que reúne hasta mañana a 300 expertos en la materia en la capital vizcaína.

El consejero de Trabajo se comprometió a "poner todos los medios" desde el departamento que dirige y desde Osalan para analizar las consecuencias económicas y sociales de la siniestralidad laboral. El estudio para cuantificar el coste de los accidentes y las enfermedades profesionales servirá para "aplicar políticas más eficientes" contra la siniestralidad en el puesto de trabajo, explicó Intxaurraga en el acto de inauguración de la Conferencia Europea de Salud Laboral, que presidió el Príncipe de Asturias. En Europa, los accidentes laborales suponen una pérdida anual de unos 200 millones de jornadas de trabajo. "Invertir en prevención es invertir en competitividad", sentenció el consejero de Trabajo, quien hizo hincapié en la necesidad de concienciar a las pymes (pequeñas y medianas empresas) de la importancia de gastar dinero en medidas que reduzcan los riesgos de accidentes laborales. Las cifras de siniestralidad en el trabajo no han dejado de crecer durante los últimos años. En el País Vasco, 69 personas murieron en sus puestos de trabajo en 1997; en 1998, fallecieron 88, mientras que en el primer semestre de este año la cifra llegaba a 48 muertos, según los datos de Osalan. Discapacidad Además de la siniestralidad laboral, Intxaurraga hizo hincapié en la necesidad de acomodar las políticas de empleo a las personas para poder, por una parte, fomentar el desarrollo de los trabajadores y, por otra, integrar en el mercado laboral a los discapacitados. Según citó el consejero, el 17% de la población laboral de la Unión Europea sufre alguna discapacidad. "Hay que diseñar las políticas de empleo atendiendo a los diferentes trabajadores y a su empleabilidad", dijo. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, calificó los accidentes en el trabajo "gran lacra social". Ibarretxe, quien precedió el discurso inaugural del Príncipe de Asturias, emplazó a las instituciones, a los empresarios y a los sindicatos a trabajar conjuntamente para "romper el círculo vicioso" de la siniestralidad laboral. En sintonía con el lehendakari, el diputado general de Vizcaya, Josu Bergara, señaló que "hay que reafirmar la rentabilidad social de la seguridad en el trabajo y contemplar la prevención [de los riesgos laborales] como un pilar en la creación de empleo". Junto a las autoridades vascas, Mikko Hurmalainen, director general del Ministerio de Asuntos Sociales y Sanidad de Finlandia, y Marie Thérèse Hermange, vicepresidenta de la comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento europeo abrieron r el congreso, organizado por la Agencia Europea de Salud Laboral, cuya sede está en la capìtal vizcaína, y la presidencia finlandesa de la Unión Europea y en el que participan 300 expertos de los quince países comunitarios. Ambos centraron sus discursos en la necesidad de impulsar la "empleabilidad", un término que se debatirá en este congreso y que se refiere, por un lado, a la integración de las personas discapacitadas en el mercado laboral, y, por otro, a la calidad del trabajo como factor de desarrollo humano. Transferencia del Inem "Hay que encontrar nuevas vías para mejorar la empleabilidad y las condiciones laborales de los trabajadores", señaló Hurmalainen. Por su parte, Hermange, representante del Parlamento de Estrasburgo, aseguró que el 80% de la población europea no está preparada para las tecnologías del futuro y destacó la necesidad de aumentar la eficacia de las políticas nacionales de prevención laboral y de incrementar las inspecciones en las empresas para que las legislaciones en materia de seguridad en el trabajo se cumplan. El ministro de Trabajo, Manuel Pimentel, quien acudió también a la capital vizcaína, hizo un llamamiento a las instituciones, empresas y a los propios trabajadores para que asuman "la cultura de la prevención". Tras su intervención, Pimentel se pronunció sobre las relaciones entre la consejería de Trabajo y su ministerio, que han disminuido con la polémica por la transferencia de las competencias del Inem. El titular de Trabajo aseguró que hay una "sintonía absoluta" entre su departamento y la consejería que, en su opinión, permitirá "superar las pequeñas dificultades técnicas" existentes. Pimentel anunció que en breve ambas instituciones retomarán las conversaciones para debatir sobre las transferencias en materia sociolaboral pendientes. MÁS INFORMACIÓN EN PÁGINA 80

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 1999

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