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Tribuna:TRIBUNA SANITARIA

Un cambio de mentalidad ante el Alzheimer

El Día Mundial del Alzheimer pretende dar a conocer esta enfermedad, aumentar la concienciación ciudadana, promover la solidaridad, obtener recursos financieros y sensibilizar a todas las autoridades, administraciones, entes públicos y privados para que, sin dilación, se apliquen medidas efectivas en la atención social y sanitaria de estos enfermos, sus familias y sus cuidadores. El Alzheimer es un ciclópeo alud que la fuerza de la senescencia ha puesto en movimiento, y que va arrollando año a año a una de cada mil personas de 60 años, una de cada cien de 70 años, y una de cada diez de 80 años, tramos demográficos que sumarán el 23,7% de la población española en el año 2010. El Alzheimer, como las demás demencias asociadas con la ancianidad pero no causadas por el envejecimiento, imposibilita al enfermo para recordar quién es o ha sido, pensar sobre sí o los suyos, y para razonar sobre por qué, para qué, cómo y dónde su entorno existe o el tiempo y el espacio ocurren. El cerebro enferma, la persona se esfuma, su familia se inmola y la comunidad se desequilibra ecológica y etológicamente.Esta avalancha morbosa, con dimensiones de plaga global y magnitudes bio-médico-sociales complejas, requiere y exige enfoques nuevos para detenerla, desviarla y controlarla. La Conferencia Mundial sobre la Ciencia, organizada por la Unesco y el ICSU, en junio pasado, en Budapest, ha defendido un "nuevo contrato social" que tiene aplicación en este preocupante mundo Alzheimer. Si los intereses públicos y privados convergen para generar una nueva fuerza y una nueva relación entre ciencia y sociedad, como ha pedido Federico Mayor en Science (23 de julio de 1999, página 529), será posible encontrar soluciones a los numerosos problemas que esta enfermedad entraña para conocerla en su totalidad, dominarla, encontrar curas y mejorar cuidados.

El Plan de Atención a los Enfermos de Alzheimer elaborado, a instancias del Congreso de los Diputados, por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y el de Sanidad, en colaboración con las comunidades autónomas, sociedades científicas y organizaciones de familiares de enfermos, contempla los servicios sanitarios y sociales, la protección jurídica y económica, el apoyo a las familias, la formación de profesionales, la investigación (biomédica, sociosanitaria, bioestadística, etcétera) y la creación de centros de referencia. Hay que desear que tenga una pronta puesta en marcha y una debida financiación. Tanto en el V Programa Marco de la Unión Europea para I+D como en el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica, se da prioridad al Alzheimer para financiar proyectos que, supuesta su calidad, cumplan objetivos que la sociedad demanda. Con dignísimas excepciones en el campo de la genética, biología molecular y bioquímica, España carece aún de suficientes investigadores de categoría internacional en el Alzheimer coordinados para el trabajo en red con otros grupos.

Es una esperanza y una gran exigencia a las personas que el Fondo de Investigación Sanitaria del Instituto de Salud Carlos III haya constituido y patrocinado un Club Alzheimer y Envejecimiento que ha nacido con el deber de concertar esfuerzos y medios para una acción común científica, clínica y sociosanitaria en los distintos lugares e instituciones de nuestro país en relación con el Alzheimer. En este Año Internacional de las Personas de Mayor Edad -que son un recurso y no una carga- habríamos de ser capaces de tejer una red de alianzas entre ciencia-medicina-sanidad-comunidad-industria farmacéutica-organizaciones gubernamentales y no gubernamentales para, alejando afanes de protagonismo, rencores atávicos, reivindicaciones emocionales y sublimaciones idealistas, podamos realizar entre todos un trabajo rentable y riguroso en favor de las víctimas actuales y futuras del Alzheimer. Suena muy ampuloso, pero es hacer de la necesidad virtud.

José Manuel Martínez Lage es profesor de Neurología de la Universidad de Navarra y presidente de la Conferencia Nacional de Alzheimer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de septiembre de 1999