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GENTE

CASTRO Y LA HEROÍNA DEL DEPORTE MUNDIAL

Fidel Castro tiró este fin de semana la casa por la ventana con la nadadora australiana Susie Maroney, a quién agasajó con comida criolla, frutas tropicales y ron de primera calidad durante una recepción en el Palacio de la Revolución, después de distinguirla con regalos y hasta un diploma de reconocimiento otorgado por el Consejo de Estado de Cuba, en el que se la califica de "Heroína del Deporte Mundial". Maroney estableció la semana pasada un nuevo récord de resistencia al cruzar a nado el Estrecho de Colón, que une las islas de Jamaica y Cuba, en una travesía de 140 kilómetros que realizó en 35 horas y 45 minutos dentro de una jaula contra tiburones. Con anterioridad la atleta nadó entre La Habana y la localidad floridana de Cayo Hueso, y el año pasado cruzó el canal que separa la península de Yucatan y la provincia occidental cubana de Pinar del Río. Durante la recepción en el Palacio de la Revolución, a la que fue invitado el plusmarquista mundial de salto de altura, Javier Sotomayor, y el equipo cubano de pesas a los que se acusó de dopaje durante los pasados juegos panamericanos de Winnipeg, Castro aseguró que la travesía realizada por Maroney era una verdadera "hazaña", y recordó que en una ocasión el también tuvo que nadar horas, pero para escapar de la muerte. Fue, dijo, cuando en la década de los cuarenta se preparaba una invasión contra el dictador dominicano Trujillo. La expedición fracasó, y en aquella ocasión fue la natación de resistencia la que salvó a Castro de ser detenido o asesinado.- ,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 1999