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La justicia rusa busca a Sigarev, Terekhov y Bikov por asesinato

No es fácil echarles el guante y ellos lo saben. Es imposible detenerlos en Rusia sencillamente porque no están, porque se fueron con el dinero sucio de sus múltiples tropelías y dejaron allí a sus hombres de paja, a sus matones a sueldo, a los encargados de la recaudación de sus negocios en los distintos barrios de Moscú. Es muy difícil detenerlos aquí por otra razón igual de simple: aquí no delinquen. Si acaso se les puede pillar por algún problema con el fisco -aquí aparece de nuevo el recuerdo de Al Capone-; por el rastro de un dinero mal lavado; por un traspiés en sus relaciones con Gibraltar. De hecho fue una carta del Banco de España lo que de veras puso nervioso a Alexander Sigarev, precipitando los acontecimientos: la extorsión de su vecino y protector Leonid Terekhov -poco dispuesto a perder tan rica fuente de financiación- y la consiguiente actuación de la policía.Y entonces, ¿cuál es la solución? Los expertos no parecen ver otra que la colaboración entre las policías de Rusia y España. Los agentes españoles necesitan datos sobre el pasado criminal de los rusos investigados aquí; los policías rusos, sobre su presente. A raíz de la reciente actuación contra la mafia rusa en Marbella, la colaboración parece haberse acelerado. Una unidad policial recién creada en Rusia para luchar contra el blanqueo de capitales en el exterior -formada por policías honestos, sin infiltrados de las mafias- se ha puesto a trabajar con entusiasmo. Tanto que en la actualidad están elaborando un informe, en colaboración con la justicia rusa, para procesar por los delitos de asesinato y secuestro a tres de los rusos que residen en España: el exbanquero Alexander Sigarev, el jefe de la mafia Leonid Terekhov y su fiel lugarteniente Konstantyn Bikov.

La policía rusa busca dos objetivos fundamentales: juzgar a los mafiosos y recuperar el dinero evadido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 1999