Ausencia de urinarios públicos
Corroboro lo que decía un señor de 72 años el día 15 sobre la carencia de lavabos en todos los parques y paseos de Madrid. Y no sólo lo necesitan los mayores, pues he visto a una joven mamá en cuclillas entre su cochecito y un arbusto en el parque del Oeste. En todo ese parque sólo hay uno de los WC-chirimbolo en la esquina del paseo del Pintor Rosales y el Templo de Debod, pero no he visto entrar nunca a nadie. En cambio, debajo del templo, en dirección oeste, hay unos urinarios cerrados hace mucho tiempo. Pasará como con los jardineros, barrenderos y vigilantes ecológicos y estéticos municipales, que no los hay porque no hay dinero para sus sueldos. Así que el dinero que gana el Ayuntamiento con los molestos anuncios pantalla y los chirimbolos eléctricos no sirve para lo que debía. Pero, como dice también Muñoz Molina el día 15, en Madrid, y también fuera, se ha demostrado que la gente traga la fealdad y la incomodidad que le ponen, quizá porque no tiene términos de comparación, les falta cultura y viajes. Así que ¿qué van a votar?: la riqueza aparente y cerril.-


























































