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CRISIS POLÍTICA EN CEUTA Y MELILLA

PP y PSOE están dispuestos a gobernar con Aberchan, pero no le garantizan la presidencia

Las cartas volverán a moverse de nuevo en Melilla una vez que su presidente, Mustafa Aberchan, destituya a los consejeros del GIL, con el que ha venido gobernando en coalición. La novedad está en que las direcciones del PP y del PSOE parecen convencidas de que hay que contar con él, y sobre todo con los cinco diputados de su partido, Coalición por Melilla, para conseguir un nuevo Gabinete estable. Ambos partidos, sin embargo, no garantizan, de entrada, la pretensión de Aberchan de seguir en la presidencia. Su continuidad podría suponer un obstáculo en las negociaciones con el PIM y UPM.

El objetivo principal de los dos partidos nacionales, PP y PSOE, está a punto de cumplirse con la celebración en las próximas horas -esta tarde o mañana- de un pleno extraordinario en la Asamblea de Melilla para que tomen posesión de sus escaños los socialistas Javier de Pro y Rafael Hernández. Con este paso, el presidente Mustafa Aberchan se reconcilia con el PSOE, y en parte con el PP, al poner fin a su lucha por mantener como diputada a la tránsfuga Malika Mohamed, que pierde así su escaño. El PP, sin embargo, según fuentes de su dirección nacional, quiere ante todo ver un decreto del presidente melillense por el que destituye de sus cargos de consejeros a los miembros del GIL; gesto inequívoco de que rompe con ese partido. Esto también va a ocurrir en breve, según anunció a primera hora de la noche de ayer el propio presidente Aberchan, que se dispone a formar un nuevo Gobierno con la participación de "todos" los grupos menos el que lidera Jesús Gil.Pero al igual que él, los demás partidos trabajan también para formar un nuevo Gabinete sin el GIL, y lo hacen en la seguridad de que esta formación estará asimismo moviendo todos los hilos posibles para que ese frente no se salga con la suya.

Los temores a que pueda haber fugas que permitan al GIL sumar votos para hacerse con el poder en Melilla es lo que impulsa al PSOE a defender con ahínco la necesidad de que el futuro Ejecutivo no esté apoyado por sólo 13 diputados, sino por 18. Esto significa que al acuerdo del mes de julio firmado por el PP, PSOE, Unión del Pueblo Melillense (UPM) y el Partido Independiente de Melilla (PIM) habría que sumar a Coalición por Melilla (CM), el partido que preside Mustafa Aberchan.

El problema está en quién será el presidente. El citado acuerdo a cuatro bandas reservaba el puesto a Juan José Imbroda, de UPM. No llegó a ocuparlo porque el GIL sumó sus votos a los de CPM y a los de los dos diputados del PSOE, permitiendo que saliera elegido Aberchan. Ahora, éste se aferra al cargo y da muestras de que no tiene por qué renunciar a ser el candidato para el nuevo Ejecutivo, ya que sus cinco votos son muy necesarios para conseguir un Gobierno con garantías de continuidad.

Moción de confianza

El PP melillense, en concreto, escuchó ayer del presidente Aberchan esta postulación. Los populares no le dieron respuesta, pero sí le indicaron que si quiere seguir siendo presidente debe someterse a una moción o cuestión de confianza, a lo que en principio se niega.Los partidos nacionales calibran ahora las consecuencias que tendría la permanencia de Aberchan en la presidencia de Melilla. Las manifestaciones más críticas vienen del Partido Independiente de Melilla (PIM), con tres diputados, liderado por Enrique Palacios, que vuelve a tener la llave de la estabilidad del Gobierno melillense. En la pasada legislatura Palacios, tránsfuga del PP, ya permitió un cambio en el Ejecutivo de la ciudad autónoma. Su alianza con la oposición le permitió entonces hacerse con la presidencia, año y medio antes del 15-J.

El dirigente del PIM recordó ayer que el pacto del pasado 3 de julio, que ahora pretende retomar, pasaba por investir presidente a Juan José Imbroda, de UPM. "Quiero decir al PP y al PSOE que no tienen un cheque en blanco permanente, y si lo que quieren es imponer la música a bailar en cada momento, algo tendremos que decir el PIM y la UPM", advirtió.

La intranquilidad aumentó ayer en las filas del PP y del PSOE cuando Palacios, además, aseguró que nadie le podría impedir dialogar con el GIL, e incluso pactar con este grupo. Palacios ha mantenido ya una reunión con Crispín Lozano, líder del GIL en Ceuta, y volverá a hacerlo "cuando lo crea conveniente". "No entiendo por qué no podemos hablar con el GIL cuando el Gobierno central se sienta con HB y con ETA. Eso es bastante más fuerte", dijo. Palacios calificó de "honorables" a los siete parlamentarios del GIL y apostilló que ninguno de ellos tiene "una causa judicial abierta".

Estas alarmantes consideraciones ya las preveían el PP y el PSOE cuando cada uno por su lado señalaban la conveniencia de contar con la Coalición por Melilla de Aberchan. La dirección nacional del PP, sin embargo, es más tibia que su organización en Melilla al referirse a Aberchan. El presidente del PP melillense, Ignacio Velázquez, no descartaba la continuidad del actual presidente. Los líderes nacionales, sin embargo, desde el secretario general, Javier Arenas, hasta la portavoz Ana Mato, se quedaron simplemente en que Aberchan "participe en el nuevo pacto de gobierno", informa desde Cádiz Fernando Pérez Monguió.

El secretario general de los populares hizo un llamamiento al PSOE para que no ponga dificultades al pacto al que en su día llegaron los cuatro partidos, y de nuevo recordó que todo este conflicto viene por el transfuguismo en sus filas. "Esperamos que recompongan el pacto que incumplieron una vez que PP y PSOE han defendido conjuntamente la legalidad y el acta de sus dos diputapdos", recordó Javier Arenas.

Tampoco el PSOE aboga expresamente por que el candidato a la presidencia sea el actual primer mandatario melillense, pero sus dirigentes no lo consideran imposible. El secretario general, Joaquín Almunia, eludió responder si veía a Aberchan en la presidencia, pero no dudó en afirmar que éste debe participar en un acuerdo entre todos los partidos una vez que rompa con el grupo del GIL.

"Las fórmulas para llegar al objetivo de consolidar un Gobierno estable y democrático son variadas y no hay por qué discutirlas ahora", dijo Almunia en una rueda de prensa en la sede de su partido.

El secretario general socialista, así como el responsable autonómico del PSOE, Ramón Jáuregui, son firmes partidarios de contar con Aberchan en el futuro Gobierno. Estos dirigentes han explicado a sus compañeros que aunque el conflicto no tiene nada que ver con el hecho de que Aberchan sea musulmán, conviene no dar la más mínima baza a que esa especie se extienda, teniendo en cuenta la fuerte representación del partido de Aberchan, que consiguió cinco diputados, la fuerza más votada tras el GIL, que tiene siete actas.

Por su parte, la Sala de Vacaciones del Tribunal Supremo acordaba ayer pedir un informe a la Abogacía del Estado sobre si se debe habilitar el mes de agosto para decidir sobre el recurso interpuesto por Malika Mohammed contra el acuerdo de la Junta Electoral Central que considera definitiva su renuncia al escaño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de agosto de 1999