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CRISIS POLÍTICA EN CEUTA Y MELILLA

Almunia define al GIL como "organización mafiosa"

El nuevo revés político sufrido por el PSOE en Ceuta, al pasarse una de sus concejalas, Susana Bermúdez, al Grupo Mixto y dar así vía libre a un Gobierno liderado por el GIL, ha llevado al máximo dirigente del partido, Joaquín Almunia, a declarar la guerra política a una organización calificada por él mismo de mafiosa. "Me niego a llamarle partido político. Eso es una organización al servicio de intereses privados de una persona y que utiliza métodos radicalmente contrarios a los usos democráticos", aseguró el secretario general de los socialistas.Amén de anunciar la expulsión inmediata de Bermúdez en el censo en el partido, Almunia anunció medidas contra el GIL desde las filas socialistas. "Garantizo que el partido socialista va a hacer todo lo posible, no ya para tratar de recomponer la situación en Ceuta, sino para erradicar de la vida política española una organización que en vez de ser política es mafiosa". ["Es Almunia quien puede dar clases de mafiosos y de matar gente, porque está más enterado de todas esas cosas que nosotros", le replicó Jesús Gil en declaraciones a Onda Cero].

El candidato a la Presidencia del Gobierno expresó también su "rotunda" condena al nuevo capítulo de transfuguismo registrado en sus filas. "El transfuguismo es condenable siempre, y mucho más si se produce a instancias de una cosa como el GIL". "Comprar voluntades no es democrático".

En su comparencia ante la prensa en Garrucha (Almería), donde descansa estos días, Almunia también aludió al caso Pinochet y al enfrentamiento que mantienen la fiscalía y el Gobierno con el juez Baltasar Garzón. Almunia pidió respeto a las actuaciones judiciales. "Los que no somos jueces, fiscales y ni siquiera abogados en ejercicio tenemos que respetar la justicia, su independencia, y comportarnos de manera que cumpla con su obligación".

Deuda de solidaridad

Almunia resaltó las importantes relaciones entre España y Chile y la "deuda de solidaridad" de los socialistas españoles con los demócratas chilenos. "Pero esa solidaridad", matizó, "es compatible con el respeto escrupuloso y total al funcionamiento de la justicia y a la independencia de los jueces".Preguntado por el caso de la periodista Julia Otero, despedida de Onda Cero a pesar presentar un programa líder de audiencia, Almunia fue rotundo: "Está la mano de Telefónica y todo lo que hace para constituir un grupo multimedia para tener una presencia política enfocada en apoyo del PP y en contra del partido socialista". Almunia se decantó por la posibilidad de que la propia Moncloa esté relacionada con esta destitución.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de agosto de 1999