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¿Quién derribó la torre estrellada?

El estudio de arquitectura de Julio Cano Lasso elaboró para el Ayuntamiento un catálogo de edificios contemporáneos levantados entre 1950 y 1975 que era necesario proteger. Entre los inmuebles seleccionados estaba La Pagoda de Miguel Fisac (ficha número 85), ahora en proceso de demolición. En diciembre de 1993, el precatálogo fue enviado a la Oficina Municipal del Plan. Cuatro años después, cuando se aprobó el Plan General con los edificios protegidos de Madrid, La Pagoda ya no estaba. Alguien la eliminó del catálogo. ¿Quién decidió llevar la contraria a Cano Lasso y excluir al edificio de Fisac?La Gerencia Municipal de Urbanismo lo ignora. Tan sólo recuerda que hubo una comisión formada por catedráticos de arquitectura (Miguel Ángel Valdillou y Carlos Sambricio), técnicos municipales (Alfonso Guemes) y regionales (Felipe Prieto y Javier Gutiérrez) y miembros del Colegio de Arquitectos (Rafael Leonart), que analizó el trabajo de Cano Lasso y, supuestamente, decidió retirar La Pagoda de la lista de protegidos. ¿Por qué? Nadie sabe.

El arquitecto Antón Capitel intervino antes de esa comisión como "informador independiente" para el Ayuntamiento. Su trabajo consistió en "sintetizar" el fichero de Cano Lasso. "Señalé prioridades y me quedé con los de mayor valor. Quizás hice caer La Pagoda, pero no me acuerdo". Capitel opina que el edificio que estos días está siendo derribado es "respetable, aunque no es de lo mejor de Fisac". "Es de una espectacular plasticidad que lo hace relevante. Además, está en un sitio donde se ve mucho, lo que le da un valor especial. ¡Bien hubiera querido yo que se conservara!".

Miguel Ángel Valdillou, uno de los dos catedráticos de arquitectura que intervinieron en la comisión encargada de analizar las propuestas de edificios protegidos, tampoco recordó ayer si La Pagoda fue eliminada por dicha comisión. "Se vieron 20.000 fichas, ya no me acuerdo", declaró Valdillou. "El edificio tiene un valor suficiente, pero no excepcional. Fisac tiene obras de más importancia en Madrid", afirmó el catedrático.

En el periodo de información pública del catálogo definitivo de edificios protegidos, excluida ya La Pagoda, no se presentó ninguna alegación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de julio de 1999