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Se suicida el magistrado belga que llevaba el 'caso Dutroux'

El juez Hubert Massa, de 53 años, competente en el famoso caso Dutroux, apareció muerto en la noche del martes, tras haberse, presuntamente, disparado una bala. Massa, un hombre muy respetado en los círculos del poder judicial, se encargaba no sólo del secuestro de las niñas Julie y Melissa a cargo del supuesto asesino que logró escaparse de la cárcel y después fue nuevamente detenido, sino también del caso del asesinato del ministro de Estado André Cools, un dirigente socialista que trató de poner fin a la corrupción política y cuya muerte sigue siendo un misterio repleto de interpretaciones, a cual más fantástica. Massa era un especialista en asuntos difíciles. Además de estos casos, había entendido del atentado con bomba en el Palacio de Justicia de Bruselas y de los asuntos Defosse y Bourgard-Muselle. Doctorado en Derecho por la Universidad de Lieja, fue sustituto del fiscal general y luego fue nombrado abogado general. Posteriormente le correspondió el control de la policía, competencia que le llevó a intervenir en el caso Dutroux.

El juez era un trabajador enfebrecido. La víspera de su fallecimiento sustituyó a su superior en la reunión celebrada con el ministro de Justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de julio de 1999