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CICLISMO TOUR

Olano y Escartín, con más posibilidades que nunca

Nunca como este año habían llegado tan silenciosamente los ciclistas españoles al Tour. En toda la temporada se ha oído ni una voz con los típicos mensajes terminados todos en no es mal asunto con vistas al Tour. Y sin embargo, nunca como este año en la era post Induráin habían llegado a la carrera con tantas posibilidades, por lo menos teóricas. Cuando se moría un Papa se alegraba el monaguillo porque corría el escalafón. No es que Abraham Olano o Fernando Escartín, los dos hombres Tour del ciclismo español actual, sean tan poco como monaguillos, pero el escalafón sí que ha corrido en su favor con las ausencias de Marco Pantani, ganador en el 98 y tercero en el 97, y de Jan Ullrich, vencedor del 97 y segundo del 98. Y viendo eso, y saltándose el extraordinario 98 (caída de Olano en el Aubisque y retirada prematura; retirada colectiva de Escartín cuando luchaba por el podio), el guipuzcoano y el aragonés pueden hacer gala de su regularidad extraordinaria y recordar: oigan, cojan a los 10 primeros de la clasificación general de 1996 y 1997 y cotéjenla con la lista de participantes de 1999. Sólo cuatro corredores aparecen en los tres listados. Uno es Richard Virenque, un habitual del podio que llega a este Tour descentrado, distraído y bajo de forma por todos sus asuntos extradeportivos. Otro es el suizo Laurent Dufaux, que llega perturbado y corto de forma por los siete meses de suspensión. Los dos que quedan son españoles. Se llaman Escartín (octavo en 1996, quinto en 1997) y Olano (noveno hace tres años, cuarto hace dos). Si la regularidad y el historial fueran determinantes, qué menos que pensar en el podio, los dos juntitos, por lo menos, para ambos ciclistas.

Además, y como dirían los que hacen análisis, hay otros parámetros para evaluar las capacidades. Uno, el fundamental, es el estado de forma. Y ni uno ni otro están felices. La última prueba, su Volta a Catalunya, que ambos terminaron con la cabeza baja. "Quizás le han faltado a Abraham días de competición", reconoce su director, Manolo Saiz. "Quizás me ha faltado correr algún día una buena etapa de montaña para ver dónde estoy", dicen que dice Olano. Y luego está la edad (31 años el aragonés, 29 el vasco), y la llegada de nuevas gentes para ocupar los primeros puestos, y tantas cosas más.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 1999