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Reportaje:

Más cerca de la alta velocidad

Sacar el tren de la ciudad y acercar, de paso, la alta velocidad a la capital navarra, son los dos objetivos que el convenio que acaba de aprobar el Consejo de Ministros persigue para Pamplona. Navarra necesita una nueva red ferroviaria para su capital, y el Gobierno central ha dado luz verde a la desaparición del actual bucle de 15 kilómetros de longitud que atraviesa la periferia de la ciudad, dificulta el ordenamiento urbanístico de una zona en expansión y lleva a diario el peligro a barrios y poblaciones del cinturón industrial. El Ejecutivo navarro firmará en breve un convenio con el Ministerio de Fomento que debe conducir a la definición exacta del nuevo corredor de alta velocidad y a la selección del lugar donde se ubicará la nueva estación intermodal, un gran edificio único que acogerá el futuro servicio regional de AVE de Renfe, los trenes convencionales, el tráfico ferroviario de mercancías y todas las compañías de autobuses. El costo del estudio, 150 millones de pesetas (901.500 euros), será financiado a partes iguales por el Gobierno navarro y el central. Su resultado debe conducir a la construcción de un nuevo trazado ferroviario por el que puedan circular los trenes convencionales, en el ancho de vía español, así como las futuras unidades regionales AVE de 200 plazas que Renfe planea adquirir para cubrir trayectos adyacentes a la línea ya en construcción Madrid-Zaragoza-Barcelona. Estas unidades tendrán rodaduras desplazables que les permitirán adaptar sus ejes a cualquier tipo de vías. El cálculo es que la distancia entre Pamplona y Madrid se cubra en tres horas, y en cuatro la que separa Pamplona de Barcelona. Todo, en el año 2002. Un sistema de intercambiadores permitirá que esas unidades se adapten a los anchos ordinarios en puntos concretos del trazado AVE y puedan continuar su camino sin reducir velocidad, que puede llegar a ser de hasta 270 kilómetros por hora. El intercambiador que dará acceso al corredor navarro se ubicará en Plasencia del Jalón (Zaragoza). Los trenes ya no entrarán en la capital. Recorrerán un trazado recto hasta la futura estación intermodal. Según los estudios, ésta se situará en algún punto anexo a la ciudad entre el término de Zizur Menor y el barrio de Echavacoiz, al suroeste de Pamplona. Desde ahí, los planes urbanísticos se encargarán de diseñar los ramales de conexión de mercancías con la recién inaugurada Ciudad del Transporte, y de pasajeros mediante nuevos viales de acceso a las rondas de la ciudad.

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