Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL JUICIO DEL 'CASO BANESTO'

Carambola a cuatro bandas

El esquema que montó Arturo Romaní tiene, como la mesa de billar, cuatro bandas: España, Panamá, Suiza y Liechtenstein. Como coartada para probar la falsedad de la acusación, presentó una escritura de contrato hecho ante un notario de Panamá, entre él, en nombre del grupo Banesto, y Jaime D. Cedeño. El abogado José Alberto Álvarez, por su parte, dio fe de la veracidad del mismo. Según el contrato, Romaní debía pagar a Cedeño 1.500 millones de pesetas por su "colaboración" con la Operación Cementeras. El dinero, extrañamente, tenía que ser gestionado por Romaní a través de la sociedad española Data Transmision Systems, creada al efecto. Data es propiedad de Selino, sociedad de Liechtenstein creada por Hans Gassner.

Pero los fondos se perdieron por malas inversiones. Entonces, Romaní, para "cumplir" con Cedeño, tuvo que "recolectar" otros 1.800 millones en 1991 y 1992. ¿Cómo? A través de las operaciones Centro Comercial Concha Espina-La Esquina del Bernabéu y Oil Dor. Los 1.800 millones fueron a Montilsa, que es propiedad de Veliades, sociedad registrada en Thurgau (Suiza) por el abogado Peter Schwarz, de Zúrich. Romaní aportó escrituras en las que Selino tiene poder de decisión sobre Veliades.

La presencia del abogado panameño Álvarez es un dato de interés. En la estafa que llevó a la liquidación del Banco Agro Industrial Comercial (Banaico) de Panamá, en 1996, se detectaron depósitos de 16 millones de dólares en el Lion International Bank de la isla caribeña de Montserrat, entidad fundada en 1989 por el presidente del Banaico, el español Manuel Salvador Morales Rico, y por el abogado José Alberto Álvarez. Al parecer, el Lion sólo existía como dirección postal en Montserrat.

En febrero de 1999, la fiscal Guillermina McDonalds solicitó el juicio contra Morales, a cuyas cuentas fueron a parar 40 millones a través de sociedades que él manejaba y que supuestamente eran de Banaico. Morales estuvo en 1996 en prisión preventiva por este asunto. Y atención: los documentos de crédito y cheques de gerencia se falsificaban a nombre de personas inexistentes y con pasaportes falsos que nunca llegaron a Panamá.

Si en las operaciones Cementeras, Centro Comercial Concha Espina y Oil Dor, Romaní contó con Cedeño, hay otras con nombres coincidentes. En Carburos Metálicos, 17 millones de francos suizos (unos 1.200 millones de pesetas) fueron entregados por el abogado Peter Schwarz, en mayo de 1990, en nombre de Romaní y Conde, a Hans Gassner, administrador de la Fundación Levis, de Liechtenstein. Schwarz y Gassner estuvieron en la trama de Carburos Metálicos y también actuaron en la de Data-Montilsa-Selino-Veliades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 1999