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Los generales serbios renuncian a firmar el plan de retirada de Kosovo

Los militares serbios rechazaron en la madrugada de hoy la firma del documento de la OTAN para la retirada de sus tropas de Kosovo. Tras una maratoniana jornada de discusiones en la base francesa de Kumanovo, en territorio macedonio, el general Michael Jackson, jefe de las tropas de la OTAN en Macedonia, anunció a las 2.45 de la madrugada de hoy el fracaso de las conversaciones para aplicar el acuerdo de paz alcanzado en Belgrado. Jackson declaró que la OTAN no puede aceptar las propuestas de los militares yugoslavos porque no garantizan el retorno de los refugiados y la retirada completa de las tropas serbias de Kosovo. Precisó que la OTAN intensificará los bombardeos hasta que los efectivos de Milosevic cumplan los compromisos.

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A su vez, Nevojsa Vujovic, portavoz del Ministerio de Exteriores de Yugoslavia, declaró que habían acudido a la reunión para lograr un acuerdo sobre los detalles técnicos del plan de paz aprobado por el Parlamento serbio, que garantizase la integridad territorial de Yugoslavia, “de la que forma parte Kosovo”. El portavoz serbio expresó también su discrepancia con lo acordado por la ONU sobre el proceso de paz. De esta forma quedaron rotas las conversaciones entre mandos militares de la Alianza y de Yugoslavia, que se prolongaron durante más de diecinueve horas.

A media tarde de ayer, en Bruselas, el portavoz aliado, Jamie O’Shea, había insistido en que la “firma de un papel” no es suficiente para detener los bombardeos de la OTAN, ya que las tropas serbias deben iniciar ya su salida de Kosovo. Poco después, aviones aliados atacaron los suburbios de Kursumlija, 300 kilómetros al sur de Belgrado, y otras ciudades kosovares. Por la noche, los bombardeos se intensificaron sobre diversos puntos de Yugoslavia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1999

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