Desarticulada una red que distribuyó en un año 300 millones en billetes falsos

El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a 16 personas en una operación en la que ha desarticulado la que se considera la red más importante de falsificación de billetes de 2.000, 5.000 y 10.000 pesetas que actuaba en España. "Es la primera vez que se desmonta una organización íntegramente española y con una infraestructura técnica tan avanzada", aseguró un mando policial, que considera que habían distribuido en los últimos seis meses al menos 300 millones de pesetas falsos.El director general de la Policía, Juan Cotino y el comisario general de Policía Judicial, Jesús Espigares, dijeron que los billetes eran elaborados por medio de avanzadas técnicas de ordenador e impresión con fotocopiadoras digitalizadas a color.

Cotino señaló que las pesquisas comenzaron hace seis meses, a raíz de varias denuncias por la colocación de billetes falsos de 5.000 y 10.000 pesetas en supermercados y grandes almacenes. "Los entregaban personas de etnia gitana para pagar productos de bajo precio", añadió el director de la Policía. La investigación culminó con la localización de una imprenta clandestina en Aranjuez (Madrid) y con la detención de los fabricantes y distribuidores en Toledo, Madrid y Barcelona.

Cautela y precaución

Espigares indicó que los falsificadores entregaban el dinero falso a los distribuidores por encargo, a cambio del 60% de su valor facial y por cantidades de entre 500.000 y 1.000.000 de pesetas. Los distribuidores, siempre "con gran cautela y precaución", lo ponían en circulación en Cataluña, Extremadura, Andalucía y Valencia, dijo Espigares.La elaboración de los billetes, que el comisario calificó de "buena, porque ninguna falsificación es perfecta", se hacía por medio de escáner. Los falsificadores aislaban y manipulaban los distintos elementos del billete, copiaban la combinación de colores y obtenían una imagen base que posteriormente imprimían en fotocopiadoras digitalizadas. La calidad del papel y los elementos de seguridad era aceptable, aunque el "fallo fundamental" estaba en la numeración, ya que los delincuentes sólo empleaban tres o cuatro numeraciones que se repetían con mucha frecuencia.

Los principales responsables del aparato de falsificación eran supuestamente Ronaldo H.G., María del Carmen V. M. y su hermano Nicolás V. M., residentes en Ontígola (Toledo), mientras que la distribución estaba presuntamente controlada por Manuel B. M., residente en Valdemoro (Madrid). Los tres primeros tenían conocimientos de informática y del sector de las fotocopiadoras a color y técnicamente estaban bien preparados, según Espigares.

Manuel B.M., un pescadero que también había trabajado en venta de material informático, tenía un taller de contratación de obras, según uno de los investigadores. Aficionado a los automóviles de alta cilindrada, Manuel B. M. había comprado recientemente una nave industrial en Seseña (Toledo) y quería abrir una marisquería en Valdemoro.

Las pesquisas han sido realizadas por la brigada de Investigación del Banco de España, Jefaturas superiores de Madrid y Barcelona y Unidad Central de Estupefacientes, que realizaron las detenciones a primeras horas de la mañana para sorprender durmiendo a los sospechosos. Han sido decomisados tres millones de pesetas en metálico, 100.000 pesetas en billetes falsos, fotocopias de anversos y reversos de billetes de 10.000 y pruebas de falsificación de 100 dólares.

En Aranjuez, donde estaba la imprenta, se hallaron 821 pliegos con billetes de 5.000 y 275 folios de las mismas características, 300 folios con billetes de 10.000, numerosos billetes de 100 dólares preparados para falsificar, 1.250 folios con billetes de 2.000 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0002, 02 de junio de 1999.

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