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El Gobierno desembarca en el Banco de España al situar a Caruana en la dirección de Inspección

El Banco de España tiene previsto nombrar en su consejo del próximo viernes a Jaime Caruana como director general de Inspección. Caruana, en la actualidad director general del Tesoro y Política Financiera, sustituirá en el cargo a Manuel Zamanillo, que se jubila el 1 de julio, fecha en la que comenzará a ser efectivo el nombramiento. La incorporación de Jaime Caruana marca el comienzo de una etapa de desembarco de hombres cercanos al Gobierno del PP en la dirección del banco y que tiene que ser rematada con la sustitución del gobernador y subgobernador en julio del 2000.

Jaime Caruana Lacorte fue nombrado director general del Tesoro y Política Financiera en mayo de 1996, a los pocos días de que el Partido Popular formase Gobierno, tras ganar las elecciones de marzo de ese año.Procedía, como una parte muy importante de los altos cargos que nutrieron el Ministerio de Economía y Hacienda, de una sociedad de valores y bolsa (en este caso, de Renta 4, donde era director). Es ingeniero de Telecomunicaciones (trabajó en el departamento de Internacional de Telefónica durante una temporada), técnico comercial y economista del Estado.

Como responsable del Tesoro, pasó a formar parte del consejo del Banco de España y ha formado pareja con el subgobernador, Miguel Martín, en los comités monetarios europeos en los que se discutía la política sectorial europea una vez al mes. Desde esa privilegiada plataforma participó activamente en las discusiones sobre la creación de la moneda única europea.

Relación con Martín

Esta circunstancia le ha granjeado una estrecha relación con Martín, del que goza de una gran confianza. De hecho, su actual nombramiento se interpreta como un primer paso para sustituir el próximo año a Miguel Martín en el cargo de subgobernador cuando se acabe el plazo legal de éste, en el mes de julio del año 2000.

De momento se centrará en dirigir la Inspección, la tarea más importante que ha quedado en los bancos centrales tras su integración en el Banco Central Europeo (BCE) y la asunción por éste de la política monetaria. Es decir, se le encarga un puesto de gran responsabilidad justo en el momento en el que su actual cargo pierde peso específico debido a que también en este campo el Banco Central Europeo ha tomado el relevo a los departamentos del Tesoro de cada país de la zona euro.

Jaime Caruana sustituye en el puesto a Manuel Zamanillo, que el próximo 1 de julio se jubila después de trabajar 40 años en la entidad. Zamanillo llegó a la dirección de la Inspección del Banco de España tras la marcha de José Pérez al Banco Bilbao Vizcaya (BBV) en 1995.

La jubilación de Zamanillo permite que el Gobierno del PP pueda adelantar el previsto desembarco de personas de su entorno en la máxima dirección del Banco de España, aunque ya tiene más consejeros (3) que el PSOE (2) desde la renovación que se produjo el año pasado.

Tras la retirada forzosa de Luis Ángel Rojo como gobernador y de Miguel Martín como subgobernador el próximo año, el Ejecutivo que preside José María Aznar deberá, si logra mantenerse en el poder tras la celebración de las próximas elecciones generales, nombrar a las dos personas responsables del Banco de España.

Además de darse por seguro que Caruana pasará a ser segundo, en el ámbito gubernativo se barajan los nombres de Cristóbal Montoro, actual secretario de Estado de Economía; de Manuel Pizarro, presidente de Ibercaja y de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), y de José Luis Feito, embajador de España ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Algunas fuentes tampoco descartan a Caruana y a José Manuel González-Páramo como sucesores de Rojo.

Para ocupar su puesto al frente de la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, en el Ministerio de Economía se barajan los nombres de los subdirectores Gloria Hernández y Antonio Merino.

Comienza la transición

Los tres años que lleva Jaime Caruana como consejero nato -en función de su cargo como director general del Tesoro- en el Banco de España permiten que ya conozca suficientemente la entidad. No obstante, su nombramiento, previsto para el viernes, se ha interpretado inmediatamente como la avanzadilla del desembarco del Gobierno del PP en el banco central español cuando se lo permitan los estatutos de la propia entidad y si gana las próximas elecciones, que han de producirse antes del cambio. En cualquier caso, es el comienzo de la transición.El nombramiento de Caruana es una de las pocas excepciones a la costumbre de ascensos internos en el Banco de España. Pero Caruana es un profesional respetado por su prudencia y que, al margen de la prédica que tenga en Economía y en otros foros de influencia, tiene en el seno de la entidad y en Miguel Martín, en particular, a un gran valedor. La estrecha relación que han tenido en el comité monetario ha servido para algo.

Aunque se da por hecho que será el sustituto de Martín como subgobernador, hay quien asegura que no le importaría seguir en la Inspección, responsabilidad que, por otra parte, es la primordial -probablemente antes también lo era- en un banco central cuyas funciones han quedado fuertemente recortadas tras la constitución del Banco Central Europeo. Y es que cuando llegue el momento no dejarán de aparecer quienes se consideren idóneos para el cargo y Caruana no es de los que busque la polémica.

Caruana, que lo primero que estudió fue Telecomunicaciones, hizo carrera en el mundo de la Bolsa, donde conoció -como tantos otros- a Manuel Pizarro, al que está muy ligado y con el que, precisamente, puede formar el tándem que dirija el Banco de España a partir de julio del 2000. De la lista de Pizarro salió su nombre para que Rodrigo Rato y Cristóbal Montoro le llamarán para encargarse del Tesoro. Y a él le pareció muy bien.

Precisamente, Montoro es otro de los nombres que se barajan para ocupar el cargo de gobernador; pero el actual secretario de Estado prefiere seguir la carrera política y apostar por dirigir un ministerio económico.

Otro de los situados es José Luis Feito, que ya ha cumplido un ciclo como embajador de España ante la OCDE en París. Feito ya apareció como candidato para ocupar un puesto en el consejo del Banco de España. Al igual que José Manuel González-Páramo, que sí fue nombrado consejero de la entidad y es miembro del consejo ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 1999

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