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La plaza del descontento

Vecinos de Olavide protestan por la reforma municipal de un espacio público

La polémica está servida: "atentado ecológico", "perrera municipal" y "patio de cárcel" son sólo algunos de los descalificativos que los vecinos de la plaza de Olavide (en Chamberí) han utilizado para describir la reforma que el Ayuntamiento inició en este espacio el pasado año.Casi todas las voces son de protesta. Y casi todas pedirán a gritos que el alcalde rinda cuentas. Lo aseguran varios vecinos que están dispuestos a salir a la calle el día de la inauguración de la obra. Día que el concejal de Obras, Juan Antonio Gómez Angulo, no pudo precisar ayer: "La plaza no está terminada.Todavía no tenemos fecha para la inauguración", señaló.

Pero las protestas ya comenzaron a escucharse. Para los vecinos, el nuevo aspecto que presenta Olavide es como "el del patio de una cárcel". La plaza, según Javier Parrondo, un habitante del sector, ha quedado reducida a "sólo hormigón". "La imagen que presenta ahora la plaza ha dejado una sensación de descontento entre la mayoría de vecinos", asegura Parrondo.

Y no sólo es la imagen. Los residentes en la zona aseguran que la redistribución que el Ayuntamiento ha hecho de la plaza no es la más conveniente. En el lugar hay varios respiraderos acristalados que dan salida al aparcamiento subterráneo. También hay una veintena de macetas con débiles y recién plantados árboles que todavía no alcanzan a dar sombra. Y hay dos sectores acotados para los niños que se quedan pequeños ante el amplio espacio para perros. Éste es, quizá, el punto que más atormenta a los vecinos. "No es posible que esta plaza se haya convertido en una perrera. Ya desde hace mucho tiempo hemos tenido que soportar la presencia de malos olores y el progresivo deterioro del lugar. Además, estéticamente es muy fea", afirma Felipe Domingo, otro vecino.

Javier Parrondo asegura que la zona acotada para perros ha dividido a los vecinos. Hay, según Parrondo, quienes están en contra y quienes, obviamente, están a favor. "Pero es que no puede ser que una plaza pública se convierta en una perrera. ¿Cómo vamos a llevar a nuestros niños a un sitio en el que los perros están a dos metros?", se pregunta Felipe Domingo.

Según Pilar López Portillo, vocal del PSOE en Chamberí, la nueva plaza "no tiene nada que ver" con lo que querían los vecinos. Y agrega: "El Gobierno municipal no tuvo en cuenta las ideas de la gente que vive en esta zona. Incluso se propuso un mercadillo de artesanías para la parte central de la plaza, pero eso no lo tuvieron en cuenta".

El edil de IU en el Ayuntamiento, Franco González, también se ha sumado a las protestas. Pero ha ido más allá. Para González, lo de Olavide es un "atentado ecológico" porque la rehabilitación de la plaza significó también la tala de casi un centenar de árboles. "Al menos, ya no está llena de cacas de perro, pero para mejorarla no había que cargarse tantos árboles", opinó González.

Lo mismo piensa Carlos Gutiérrez, vocal de IU en Chamberí: "Lo de la plaza de Olavide es una historia triste. Nosotros tenemos estudios que desmienten que esos árboles que talaron estuvieran enfermos. Si bien aquello era un arenal de excrementos, para rehabilitarlo tenían que contar con los vecinos y no lo hicieron". Unas mil firmas respaldan las protestas vecinales. "El día de la inauguración nosotros vamos a pedirle al alcalde que nos pida perdón. Eso sería lo que tendría que hacer Álvarez del Manzano, pedirnos perdón y corregir sus errores", aseguró Felipe Domingo, uno de los más indignados con la rehabilitación de la plaza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 1999