La oposición ve prevaricación en un convenio que aprobó Barberá
El convenio para la gestión de las nuevas instalaciones deportivas de Patraix inauguradas esta semana por la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dio lugar ayer a un agrio debate en el pleno del Ayuntamiento. El equipo de gobierno propone que el complejo sea gestionado por la Federación de Natación de la Comunidad Valenciana, lo que fue considerado ilegal por la oposición. El edil de EU Feliciano Albaladejo advirtió a Barberá ante un posible delito de prevaricación ya que la entidad deportiva fue condenada por el TSJ debido a su mala gestión de la piscina Valencia. La ley impide al Ayuntamiento contratar con entidades que hayan sido condenadas por su relación con una Administración pública. Pero el equipo de gobierno alegó que la mencionada sentencia "no es firme". Por otra parte, el edil socialista Rafael Rubio esgrimió un documento según el cual las instalaciones inauguradas esta semana, cuya apertura al público está prevista para el lunes, no cumplen las normas relativas a la prevención de contagios por legionella. El edil de Deportes, Enrique Pérez Boada, aseguró que todo es correcto.


























































