CARLOS CÁCERES ESPEJO TTE. CORONEL Y ESCRITOR "Los españoles somos belicistas y guerrilleros, pero nada militaristas"

Los libros de historia retratan la Guerra de Independencia española como una hazaña épica, en la que grandes estrategas, desde Napoleón a Castaño, organizaron movimientos tácticos de grandes masas de hombres. Pero de estas masas de soldados apenas nada se sabe. El teniente coronel de la Guardia Civil Carlos Cáceres Espejo (Sevilla, 1954) se ha fijado precisamente en qué sintieron y en cómo vivieron esos hombres para escribir el libro El Ejército de Andalucía en la Guerra de Independencia (Algazara), que hoy presenta en el Museo Militar de Sevilla. Pregunta. ¿Realmente hubo un ejército andaluz en 1808? Respuesta. Lo que ocurrió es que cuando Napoleón entró en guerra con España, el general Castaño asediaba a los ingleses, entonces el enemigo, en Gibraltar con 20.000 hombres. Ese cuerpo avanzó hacia Sevilla, luego a Granada, hasta llegar a Porcuna, con otros 20.000 voluntarios, para afrontar la batalla de Bailén. P. Bailén fue una batalla decisiva. R. Sí, pero fue un desbarajuste. Y Castaño apenas estuvo, porque estaba en Porcuna. Tras Bailén no volvimos a ganar una batalla sin los ingleses. Pero a los franceses les entró tal canguelo que se retiraron hasta el Ebro. P. Y qué fue de ese, digamos, Ejército andaluz de 40.000 hombres. R. Pues al año sólo volvieron 5.000. Era un cuerpo muy indisciplinado, popular y populachero, que se amotinaba por hambre. O que mataba a sus jefes, como al teniente coronel de Utrera José Arias de Saavedra. P. Su libro se centra en los soldados y en su vida. R. Sí, porque es lo que nunca he encontrado en los libros. Quería saber cómo vivió ese soldado de Coria despanzurrado en Uclés, qué sintió al ver una carga de caballería. Porque en esa guera se moría de hambre, enfermedad y miseria y muy poco en batalla. En aquella época era muy difícil dar de comer en el terreno a 30.000 soldados, que a lo mejor había ido andando a Madrid desde París. P. ¿Cuántos muertos hubo? R. No se sabe. La Guerra de Independencia fue un Vietnam, un Kosovo, una guerra de exterminio, en la que cualquier español cogido con un arma era fusilado. Esas atrocidades se ven claras en los dibujos de Goya. P. Quizás fue más andaluza la guerra de guerrillas. R. La guerrilla fue de toda España, porque refleja el carácter del español, que cada uno hace la guerra por su cuenta. El español, históricamente, es muy belicista y guerrillero, pero nada militarista, porque no quiere jefes ni organización. Wellington explotó a la guerrilla como un magnífico sistema de información sobre el enemigo. P. Su guerra no tiene épica. R. La guerra era un follón de miedo. Cuando empezaba la batalla no había manera de enterarse se casi nada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de mayo de 1999.