SUCESOSEL DELEGADO DEL GOBIERNO NIEGA QUE HAYA UNA LISTA DE CLIENTES

Cepeda asegura que la muerte de una prostituta en Valencia ha creado una "alarma injustificada"

Mientras la policía continúa investigando la muerte de Ewa Striniak, la prostituta polaca que fue asesinada en su casa de Valencia, el delegado del Gobierno, Carlos González Cepeda, ha apelado, cinco días después del crimen, a la calma: "Se ha creado una alarma social totalmente injustificada", dijo González Cepeda, que hizo un "llamamiento a la sensatez". El delegado del Gobierno aseguró el pasado miércoles, mientras el principal sospechoso del crimen, Eduardo Borso di Carminati, comparecía ante el juez, que éste no era el hombre detenido.

González Cepeda, responsable directo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en la Comunidad Valenciana, intentó ayer quitar hierro al asesinato de la ciudadana polaca. El crimen, dijo en declaraciones a varios medios, ha generado una inquietud "carente de verosimilitud [sic]". El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana salió así al paso de rumores que circulan sobre esta muerte. Además, aseguró que no existe una agenda que supuestamente poseía la víctima, y en la que se recogían los nombres de sus clientes, la mayoría, de relevancia social. "Quiero desmentir que se haya interrogado a ese número de personas [cerca de 30 hombres han pasado por comisaría en relación con el caso, según algunas fuentes] ni relevantes, ni importantes", aseguró González Cepeda. "Es rotundamente falso", añadió, preocupado "porque se juega con el honor de las personas". González Cepeda hacía referencia así a los múltiples comentarios desatados en torno a la identidad de los clientes de la prostituta fallecida. De hecho, según las mencionadas fuentes, varios de los hombres interrogados en relación con el crimen, personas supuestamente relacionadas con la víctima, son relevantes personalidades de la vida social valenciana. Ningún medio de comunicacion ha mencionado sus identidades, aunque las pesquisas del Cuerpo Nacional de Policía se centraron y centran "en personas del entorno de la víctima", una prostituta de lujo. Así, el único imputado por el homicidio o asesinato de Striniak, Eduardo Borso di Carminati, es, además de técnico de una empresa eléctrica, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Valencia y miembro de una conocida y acaudalada familia de la ciudad. El ejecutivo, en libertad provisional, debe acudir diariamente al juzgado y tiene prohibida su salida del país, por lo que ya le ha sido retirado el pasaporte. González Cepeda apoyó el trabajo de los investigadores de homicidios, que apuntaron como supuesto responsable del crimen al ingeniero. La policía realizó "todas las investigaciones que consideró oportunas" y obtuvo una "serie de indicios" que "implicaron a una persona", aseguró, para a continuación añadir que los agentes continuarán trabajando "hasta el total esclarecimiento de los hechos", aunque ahora mismo no se está "interrogando absolutamente a nadie". Mientras, el juzgado espera los resultados de las diligencias ordenadas a la policía para tomar nuevas iniciativas. No obstante, la instrucción del caso, realizada bajo la ley del jurado, encorseta la facultad del magistrado a la hora de pedir pruebas, labor que recae básicamente en la acusación -el fiscal- y la defensa -el abogado del único imputado, Vicente Grima-. Los detectives, según González Cepeda, descartan que el crimen tenga relación alguna con un ajuste de cuentas o una hipotética mafia polaca, lo que refuerza la tesis de un móvil pasional. Borso di Carminati negó ante la policía y el juez cualquier vinculación con la muerte de la ciudadana polaca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de abril de 1999.

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