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Juventus y Manchester se miden hoy en una semifinal incierta

Turín huele a partidazo. De un lado, el Juventus y su sueño de acceder por cuarta vez consecutiva a la final de la Liga de Campeones; del otro, el Manchester y su obsesión por auparse al fin a ella 31 años después. Un resultado incierto (1-1, en la ida), dos equipos en vuelo ascendente y ricos de historia, lleno en el estadio Delle Alpi (20.45, La 2) y mucho murmullo en la ciudad, la tensión que siempre acompaña a los equipos ingleses cuando visitan Turín, donde aún cuesta olvidar la tragedia de Heysel en 1985 y los 39 muertos que dejó aquella final frente al Liverpool. Las medidas se seguridad serán extremas, tanto para evitar incidentes (han viajado unos 8.000 ingleses, 2.000 de ellos sin entrada) como para vigilar la temida falsificación de localidades. El Manchester vive pendiente de Ryan Giggs y su lesión de tobillo. Los médicos ingleses tratan de recuperar a toda costa al autor del tanto agónico en la ida, al genio que se inventó el gol de la temporada en la reciente semifinal de la Copa inglesa ante el Arsenal, pero no habrá una respuesta segura hasta última hora. Por lo demás, y con la baja del central Berg, Ferguson tiene al equipo al completo. El Juventus, a la ausencia segura del lesionado Del Piero y de la nueva joya del equipo, Henry, que no está inscrito, debe sumar la del sancionado Mirkovic y la casi segura del defensa Montero, aunque hasta hoy no se sabrá.

La referencia es para todos Old Trafford, el encuentro de ida, al que señalan ambos conjuntos para justificar sus esperanzas de clasificación. El Juventus, porque fue en aquel partido cuando sacó al fin de dentro su mejor fútbol: unos primeros sesenta minutos ejemplares, de impecable organización, asfixia al rival y buen trato a la pelota; un tramo que devolvió al mejor Zidane y que a punto estuvo de servirle a La Juve para sentenciar la eliminatoria. Por eso, aunque a última hora todo quedara en un empate, los italianos apelan de nuevo al espíritu de aquella cita.

Carlo Ancelotti, el entrenador, que ve a los suyos "en un momento óptimo físico y mental" repetirá el planteamiento de entonces, con Inzaghi de único punta, Zidane por detrás y un cuarteto de centrocampistas de batalla. Una estrategia que ningún italiano tilda de conservadora.

El Manchester también se apoya en la cita de Old Trafford para sentirse confiado. No porque estén satisfechos por cómo se jugó aquel día, sino porque sitúan como "improbable" que el Juventus sea capaz de repetir una actuación como la que completó entonces.

En la otra semifinal (23.00, La 2, en diferido), el Bayern Múnich recibe al Dinamo de Kiev (3-3, en la ida), con todo favorable para los alemanes, que no se clasifican para la final desde 1987. Los ucranios, no obstante, confían en la rapidez y habilidad de Shevchenko para tumbar al Bayern.

Juventus: Peruzzi; Birindelli, Montero o Ferrara, Iuliano, Pessotto; Conte, Deschamps, Davids, Di Livio; Zidane; e Inzaghi.

Manchester: Schmeichel; G.Neville, Johnsen, Stam, Irwin; Beckham, Keane, Scholes, Giggs o Blomquist; Cole o Sheringham y Yorke.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 1999