Madrid, letrina perruna
Calles, plazas y zonas ajardinadas de esta ciudad ofrecen un aspecto desagradable: están llenas de heces caninas por aceras y otros sitios. Es una circunstancia que, además de no resultar agradable de ver, significa un peligro de higiene, sobre todo en zonas de parques en las que juegan muchos niños. No se echa la culpa de esto a los perros, sino a una parte de los dueños de canes que no tienen el civismo y cuidado a que están obligados al sacar a sus animales a la calle. ¿No podrán ser un poco más respetuosos con la limpieza de calles y parques? Se da la paradoja de existir señales amarillas prohibiendo la entrada de perros en zonas ajardinadas, colocadas por el Ayuntamiento, y ver estas zonas con bastantes perros destrozando las plantas y llenando de heces todo.
Todavía se podría citar otro aspecto cívico: llevar los animales sueltos, que a veces resultan peligrosos, por lo mal acostumbrados que están por sus dueños. El bozal también es obligatorio para animales que puedan ser causantes de agresiones. ¿Qué vigilancia hace de todo lo expuesto el Ayuntamiento de Madrid?-


























































