TRIBUNALES

Un juez vapulea a la Guardia Civil por su "pésima" labor en un caso

La Audiencia de Valencia ha absuelto de un delito contra la salud pública al propietario de un pub de Valencia que fue sorprendido, en el interior del local, con 28 gramos de cocaína. El magistrado responsable de la sentencia, Enrique de Motta, justifica su fallo con una amplia panoplia de argumentos entre los que desliza varias críticas a los responsables de la investigación. Los agentes de la Guardia Civil que procedieron a la entrada y registro en el establecimiento son responsables de una "incomprensible a la par que pésima investigación". El juez califica de "inconcebible" que las pesquisas fueran "llevadas a cabo sólo de un modo tardío y por iniciativa de la propia instructora", la juez encargada del caso. Además, de Motta no oculta su perplejidad ante la actitud de los funcionarios, que observaron que varios clientes del local "tenían en sus rodillas una sustancia que esnifaban" pese a lo que ni tomaron la matrícula del vehículo ni procedieron a la incautación del producto. Un ejemplo más de una investigación esperpéntica, según el magistrado, que no se recata a la hora de recordar a los agentes del instituto armado varios procedimientos habituales a la hora de desmantelar un supuesto punto de venta de droga. El pub objeto de registro no fue vigilado, los supuestos compradores de drogas identificados o la operación realizada con el local en funcionamiento. En conclusión, "la carencia absoluta de pruebas" no deja otra salida que la absolución del acusado, un consumidor confeso de drogas que bien podía tener la cocaína para "su propio consumo". El procesado ya fue condenado a ocho años de cárcel por un delito relacionado con el tráfico de drogas.

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