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La Guardia Civil detiene a cuatro personas por la muerte de una mujer en un ritual sectario en L"Alfàs del Pi

La Guardia Civil de La Vila Joiosa detuvo el sábado por la tarde a cuatro personas de nacionalidad española, dos hombres, Roberto R. F. y A. E. O, y dos mujeres, cuyas edades oscilan entre los 32 y los 36 años, supuestamente implicados en la muerte de Nataly Castlesor, una ciudadana de nacionalidad belga, de 35 años, afincada desde hace años en L"Alfàs del Pi. La parada cardíaca que sufrió Nataly puede estar relacionada con un ritual sectario, según confirmó anoche la Subdelegación del Gobierno de Alicante. El Juzgado de Instrucción número 2 de La Vila Joiosa ha dictado el secreto de sumario. La Guardia Civil halló en el domicilio de la víctima "diferentes objetos que apuntan a la realización de ritos de una secta en su interior". Además, los investigadores cuentan con el testimonio de familiares de la fallecida que confirman la vinculación de la víctima y de su esposo con una secta asentada en diferentes puntos del país. La mujer ingresó en el hospital comarcal de La Vila alrededor de las dos y media de la tarde del sábado con una parada cardiorrespiratoria. Hasta el centro hospitalario fue conducida por un vehículo particular custodiado por la Policía. Una hora después pasó a la UCI. El jefe de guardia de este centro sanitario, el doctor Rocamora, indicó que la paciente se encontraba anoche conectada con ventilación mecánica. "Su situación es de muerte cerebral", dijo. La Subdelegación del Gobierno confirmó que uno de los detenidos, Roberto R. F, es el marido de Nataly. Los hechos que la policía judicial de la Guardia Civil trata de esclarecer sucedieron en la vivienda donde la mujer reside con su marido y sus dos hijos, un chalé ubicado en el número 41 del Camí dels Alguers, a unos cuatro kilómetros de L"Alfàs del Pi. Jean Claude Saive, un hombre de nacionalidad francesa que reside junto a la pareja , aseguró que ésta "es gente muy cerrada, que apenas tenía contacto con el vecindario". Los padres de Nataly, que viven en una casa cercana, negaron anoche que su hija perteneciese a ninguna secta: "Eso es pura invención", señaló su madre. Un hermano de la víctima declaró: "Quizás en tres o cuatro días contaré lo que ha pasado". Este familiar se limitó a explicar que "ingresó en el hospital por una parada cardiorespiratoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de marzo de 1999