Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
GENTE

EL VIRUS DE SONIA

Río de Janeiro

Sonia Braga, la "mujer araña" que con su antigua película Doña Flor y sus dos maridos obtuvo un récord de 22 millones de espectadores, acaba de confesar, a su vuelta de Nueva York para rodar una telenovela en la televisión O Globo, que no se ha acostado con mujeres. "Llegué a pensarlo", dice, "pero nunca lo hice". Hombres, muchos, pero "siendo cada vez fiel a cada uno". Alaba a los brasileños, porque "no se avergüenzan de vivir la sexualidad en libertad", y recuerda el primer beso apasionado con Robert Redford, uno de sus enamorados, que empezó llevándole un café a la cama. Recuerda las bocas de los hombres que besó. Dice que eso no es sexo. Y que ella es una romántica. La acosan los cirujanos más famosos, golosos de poder hacerle una operación plástica, pero ella se ha resistido siempre. A sus 48 años cree que está bien así. En la telenovela va a trabajar con dos jóvenes muy guapos que hacen de hijos. Añade que ahora no piensa en sexo, que quiere estar sola mientras trabaja y que, como compañía, le basta el virus de la gripe que se ha colado en su vida y la está martirizando. Del Oscar a Fernanda Montenegro no tiene dudas: "Pocas actrices en el mundo", dice, "se lo merecen como ella".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 1999