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La vista contra dos condenados por violar a dos niñas se repite hoy en Barcelona porque no se carearon con ellas

Las niñas tenían nueve y siete años y declararon en el juicio protegidas por un biombo. El padre, Joaquín García Beas, fue condenado a 40 años de cárcel por abusos sexuales por la Audiencia Provincial de Barcelona, pero el Tribunal Supremo anuló la sentencia y obligó a que se repitiera el juicio por no haberse realizado la declaración de las menores "confrontada con su padre". Hoy comienza el nuevo proceso.En la primera vista el fiscal acusó a García Beas de cuatro violaciones y pidió 22 años de prisión por cada una de ellas. Y para Francisco Solsona Fernández, amigo de García Beas, 21 años de cárcel por dos supuestas violaciones. La Audiencia condenó a éste a 14 años de cárcel por sendos abusos sexuales.

La abogada de las menores, María José Varela, ha conseguido que las niñas testifiquen lo más lejos posible de sus supuestos agresores.

Desde que la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo anulara la condena, el pasado 16 de junio, el Defensor del Pueblo, magistrados, psicólogos, fiscales y abogados se han mostrado a favor de cambiar las leyes para evitar que el proceso judicial convierta en más víctima aún al menor objeto de las agresiones.

El Senado ya está tramitando una enmienda del Partido Popular que incluye los primeros cambios. La iniciativa, aprobada el 3 de marzo, llegará al Congreso como proposición de ley en abril. El proyecto establece que los careos deben ser excepcionales: el juez decidirá después de que los psicólogos realicen un informe pericial para evaluar el estado de los menores. El resto de los testimonios se efectuarán a través de un circuito cerrado de televisión. Ayer el Senado introdujo una novedad en el proyecto que establece que el juez pueda prohibir al agresor de un menor acercarse no sólo a su víctima, sino también a sus familiares, informa Efe.

La organización Save the Children presentó recientemente un informe en el que recordaba que sólo se denuncian el 10% de los casos de abuso sexual que, según sus cifras, sufren un 23% de las niñas y un 15% de los niños en España. La entidad pide que el menor sólo declare una vez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 1999