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Las balas del Ejército español utilizarán vainas portuguesas

La Empresa Nacional Santa Bárbara (ENSB), fabricante de la munición de armas ligeras que utiliza las Fuerzas Armadas españolas, ha llegado a un acuerdo con la firma portuguesa Industrias y Participaciones de Defensa (Indep) para que sus proyectiles de 5,56 milímetros de calibre incorporen vainas cebadas de dicha empresa.Con este acuerdo inusual, ya que hay pocos precedentes de colaboración entre la industria militar de los dos países vecinos, se pretenden superar los problemas con que ha tropezado la homologación por parte de la OTAN de los proyectiles españoles de 5,56, los de uso más frecuente.

Hasta ahora, no ha sido posible conseguir el certificado del Centro Regional de Ensayos Europeos de Pentine (Reino Unido), que declara la interoperatividad de la munición de armas ligeras para los ejércitos de la OTAN, debido a los múltiples problemas que se han presentado en los ensayos. Por el contrario, el proceso de homologación de la munición del calibre 7,62, tras superar varias deficiencias, se encuentra ya en su fase final.

La negociación con la empresa portuguesa Indep para el suministro de vainas, que serán cargadas con pólvora nacional, coincide con la reciente decisión del Ministerio de Defensa de declarar de obligada uniformidad para las Fuerzas Armadas el fusil G-36 de calibre 5,56 de la firma alemana HK, que sustituirá al español Cetme L.

La compra de 115.000 fusiles durante los próximos cinco años por un importe aproximado de 16.000 millones de pesetas deberá decidirse en los próximos meses, una vez que la empresa propietaria de la patente negocie con Santa Bárbara la fabricación en su nueva planta de A Coruña. Es probable, sin embargo, que los primeros 15.000 fusiles se adquieran en Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 1999