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RELEVO EN EL BANQUILLO DEL MADRID

Lorenzo Sanz alargó dos días la agonía de Guus Hiddink

John Benjamin Toshack, de 49 años, se convertirá esta tarde en el séptimo entrenador del Real Madrid en los últimos cuatro años, el tiempo que Lorenzo Sanz lleva al frente del club. El entrenador galés logró ayer su libertad tras pagar al Besiktas 90 millones de pesetas. Toshack regresa al Madrid nueve años después de marcharse tras ganar un título de Liga (temporada 1989-90), y hoy firmará un nuevo contrato por lo que queda de campaña y una más. El técnico galés acostumbra a jugar con dos centrales y un libre, fórmula que apadrinó durante su etapa como entrenador del Swansea y que se puso de moda en el fútbol mundial a partir de los años ochenta.

Lorenzo Sanz decidió el sábado, tras la derrota ante el Athletic, destituir a Guus Hiddink, y sin embargo tardó 48 horas en ejecutar la sentencia. "Hace dos días que acordamos el cambio, pero tenía que buscar una solución", reconoció el presidente del Madrid a las dos de la madrugada de ayer, tras anunciar el despido del técnico holandés.El martes, horas después del fichaje frustrado de Fabio Capello, Lorenzo Sanz se acordó de su viejo amigo John Toshack y se puso en contacto con él en Estambul. A primera hora de la tarde el nombre del galés estaba en la calle. En esos momentos Hiddink merendaba con sus jugadores en el hotel de concentración. Cuando el equipo llegaba al Bernabéu para jugar ante el Racing en la Copa, el Madrid ya había comenzado a negociar con Toshack y el club conocía al detalle el contrato que éste debía romper con el Besiktas.

Mientras los jugadores hacían ejercicios de calentamiento en el terreno de juego, Sanz alertaba a sus directivos de que habría una junta extraordinaria tras el partido. "Éste -por Hiddink- ya no pasa de hoy", admitían los dirigentes. Después, Guus Hiddink se sentó en el banquillo del Bernabéu sin haber hablado con Sanz, sin saber que ése sería su último partido en el Real Madrid.

Veinte minutos antes de que comenzara el encuentro, el presidente hablaba para el canal Real Madrid Televisión. En la entrevista reconocía que había entrado en contacto con Toshack. En el descanso, un periodista anunció a Manolo Sanchis, quien vio el partido en la grada, la llegada de un nuevo entrenador. Al capitán le cambió la cara cuando supo que se trataba de Toshack, recordando su mala relación anterior.

Minutos después de que concluyera el encuentro, cuando algunas emisoras de radio habían entrevistado ya a Toshack desde Estambul, la junta directiva se reunía. Hiddink, que se disponía en ese instante a dar la habitual conferencia de prensa, fue advertido por un empleado del club: "¿Es que va a hablar hoy?". "¿Por qué no?". El técnico holandés se sentó ante un centenar de periodistas que le preguntaron por su despido y por Toshack. "No sé de qué me hablan. He convocado para mañana a los jugadores para un entrenamiento a las once. No bajo los brazos, sigo trabajando. El club es muy libre de hablar con quien quiera", dijo.

Mientras Hiddink intentaba escapar como podía de las preguntas de los periodistas, Guti era entrevistado por el canal del Real Madrid. "Hiddink está dando su última conferencia de prensa...", le dijeron. Guti preguntó sorprendido. "¿Por qué la última?". "Porque la junta le ha destituido", le respondieron. Entonces Guti habló de su trabajo a las órdenes de Hiddink. Pero en esos momentos la junta directiva no había hecho nada más que empezar. Tuvieron que pasar más de dos horas para que Lorenzo Sanz anunciara el despido del entrenador. Durante ese tiempo, Hiddink aguardó su sentencia en el vestuario, acompañado por Pirri (secretario técnico) y por uno de los masajistas. Sólo hicieron falta 10 minutos para que la junta le comunicara su decisión. Hiddink no quiso acudir a la conferencia de prensa que Lorenzo Sanz y su directiva ofrecieron a continuación. En la radio ya lo había escuchado todo.

El Madrid había entrado en contacto con Capello después del 4-0 ante el Deportivo (hace un mes); Hiddink estaba despedido desde el sábado; pero hasta la madrugada de ayer no le habían encontrado sustituto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de febrero de 1999