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Greenspan resalta la solidez de EEUU en un entorno inestable

La economía de Estados Unidos seguirá creciendo sólidamente este año, aunque sometida a varios riesgos, entre ellos un posible crash en Wall Street y la reaparición de tensiones inflacionistas. Ése fue el diagnóstico presentado ayer por Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal [banco central de EEUU], en su intervención semestral ante el Senado.Greenspan señaló que no ve razones para que la Reserva Federal suba o baje sus tipos de interés en el futuro inmediato, aunque se reservó ambas posibilidades según la evolución de los acontecimientos. "Nuestros resultados económicos seguirán siendo sólidos este año, aunque quizá con un ritmo menor de crecimiento y una inflación ligeramente superior a del pasado año", dijo Greenspan. El presidente de la Reserva Federal calificó de "fuertes" los fundamentos de la economía de EE UU, que ya dura ocho años, pero advirtió que "existen riesgos" que pueden empujarla "hacia arriba o abajo".

La Reserva Federal calcula que el PIB de EE UU puede crecer este año entre el 2,5% y el 3%, un retroceso respecto al 4% de 1998. La inflación se situaría entre el 2% y el 2,5%, un ascenso en relación al 1,5% del pasado año.

Crisis en Latinoamérica

Greenspan volvió a la carga con uno de sus temas favoritos, lo que hace dos años calificó de "exuberancia irracional" de Wall Street. "Las cotizaciones son lo suficientemente altas como para hacerse preguntas sobre si las acciones están sobrevaloradas", dijo. Evocó de nuevo el fantasma de "una corrección a la baja de los precios de las acciones" si "los beneficios de las empresas decepcionan a los inversores".

También hizo una seria alusión a las turbulencias financieras internacionales. En concreto, advirtió que la crisis de Brasil puede "golpear a los mercados financieros y las economías de los más importantes socios comerciales de Brasil, incluyendo la de EEUU". Y recordó que los problemas en los países asiáticos y latinoamericanos están reduciendo de modo sensible las exportaciones de EEUU y aumentando hasta niveles récord su déficit comercial.

El endeudamiento de los estadounidenses, añadió, "puede provocar un declive en el valor de cambio del dólar, lo que presionaría sobre los precios en EEUU". También podrían elevar la inflación los bajos precios del petróleo y el deseo de los trabajadores de subidas salariales. Según sus previsiones, el desempleo quedaría entre el 4,25% y el 4,5%, su nivel actual, que es el más bajo de los últimos 29 años. Tras esta declaración, el euro logró una leve apreciación frente a la divisa estadounidense, hasta los 1,10 dólares.

Los analistas señalaron que las palabras de Greenspan podían interpretarse en cualquier sentido, lo que se tradujo en una fría reacción de Wall Street, que cerró la sesión con una leve caída del 0,1%.

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