La curva del electromagnetismo

El tramo que ayer entró en servicio incluye la curva más famosa de la historia reciente del suburbano. El usuario la descubrirá nada más partir de Islas Filipinas hacia Guzmán el Bueno: se ha trazado con un radio de 270 metros y, para no pasar junto al Tribunal Constitucional, discurre por debajo del hospital Clínico, lo que provocó la airada protesta de sus responsables. Decía el gerente del Clínico, Juan José Equiza, que el campo magnético que generan los vagones dañaría los aparatos más sofisticados de su centro. Pero, a fuerza de estudiar el problema con los mejores especialistas en la materia del país, se ha dado con una solución.
Durante 300 metros del recorrido, los técnicos han desarrollado un procedimiento inédito. Como la corriente eléctrica circula por las catenarias y los rieles, distantes en más de cuatro metros, el campo magnético es muy potente. Pero si se desvía la corriente inferior y se acerca a la superior, el problema se disipa. Por ello, los raíles se han conectado a unos cables de cobre (material muy conductor) que suben por las paredes del túnel y se colocan a 15 centímetros de la catenaria. Según las mediciones de los últimos días, el campo magnético generado es de 0,35 microteslas. El magnetismo ambiente en el Clínico se sitúa en 1,6. Al final, todos contentos.
Archivado En
- Metro Madrid
- Comunidades autónomas
- Metro
- Administración autonómica
- Transporte urbano
- Política sanitaria
- Vivienda
- Comunidad de Madrid
- Transporte ferroviario
- España
- Sanidad
- Salud
- Urbanismo
- Consorcio Regional Transportes Madrid
- Empresas públicas
- Transporte público
- Sector público
- Empresas
- Transporte
- Economía
- Administración pública


























































