23 muertos y 32 desaparecidos en el incendio de una comisaría rusa
Al menos 23 vidas se ha cobrado el incendio que estalló la noche del miércoles en la sede de la policía de Samara, ciudad sita a 1.100 kilómetros al este de Moscú. La cifra de víctimas mortales puede más que duplicarse, ya que 32 personas han sido dadas por desaparecidas y se teme que estén bajo los escombros. Otras 36 personas han sido hospitalizadas y cinco de ellas se encuentran en estado grave.El fuego se inició pocos minutos antes de las seis de la tarde del miércoles y duró 15 horas.
Al principio se pensó que la causa del siniestro podría haber sido un cortocircuito, pero el hecho de que las llamas hubieran surgido en tres lugares diferentes del edificio hace pensar que pudo haber sido intencionado. Interesados en pegar fuego a la comisaría principal de la provincia de Samara hay de sobra entre mafiosos, criminales y estafadores.
El edificio, de seis plantas, quedó reducido a cenizas. Se quemaron todos los archivos y bases de datos de los ordenadores, una gran noticia para los delincuentes.
Los primeros camiones de bomberos que acudieron a luchar contra el fuego no tenían escaleras de salvamento, por lo que muchas personas atrapadas en el edificio en llamas se lanzaron por las ventanas para escapar de las llamas. Una testigo dijo al canal de televisión NTV: "Gritaban pidiendo ayuda, y nosotros mirábamos, pero no podíamos ayudar. Fue terrible". En el patio del edificio de la policía también había un centro de detención, pero los 51 presos allí ingresados pudieron ser evacuados a tiempo.


























































