Greenpeace carga contra la política nuclear del Gobierno del PP
La organización ecologista Greenpeace declaró ayer que la instalación de un nuevo alternador en la central nuclear Ascó-2 para aumentar su potencia "es una muestra más de la descarada política pronuclear del Gobierno del Partido Popular". A juicio de Greenpeace, el Gobierno "se muestra más interesado en respaldar al sector nuclear que en dar apoyo a las energías renovables". Carlos Bravo, portavoz de la organización ecologista, afirmó en un comunicado que "incrementar la potencia de las centrales nucleares e intentar alargar su vida útil como solución al problema del cambio climático es un absurdo energético y medioambiental".


























































