El Consell "vende" Terra Mítica a los operadores turísticos un año y medio antes de su apertura

Si la rentabilidad de un viaje promocional se pudiera registrar en tiempo real, el público de Madrid protestaría hoy en masa por sentirse víctima de un engaño. En la Feria Internacional de Turismo, Fitur, un auténtico bombardeo informativo invita al personal a visitar las instalaciones del parque temático de Benidorm, limitadas ahora a una polvorienta explanada a los pies de Serra Cortina donde se levantarán las atracciones temáticas que evocarán las civilizaciones mediterráneas. La apertura del parque, que se había anunciado para este año, se retrasará hasta la Semana Santa del 2000.

Terra Mítica no abrirá sus puertas al público, al menos, hasta la Semana Santa del año 2000, según anunció ayer Luis Esteban, presidente del Parque Temático y de la sociedad Terra Mítica. La fecha no coincide con la anunciada con anterioridad por la propia mercantil (diciembre de este año), y por el Consell, que hace apenas dos semanas aseguró que el macrocomplejo de Benidorm se acabaría en enero del 2000. Las constructoras trabajarán a destajo para que la obra civil esté acabada en diciembre, y a partir de ahí comenzarán las pruebas de las atracciones y familiarización del personal con el parque. A pesar del nuevo calendario, paneles con profusión de imágenes y hasta un espectáculo multimedia que se ofrece en una carpa instalada al efecto invitan al turista a hacer las maletas para visitar el parque. Ven a Terra Mítica es el mensaje que más se escucha dentro y fuera del recinto ferial. La carpa arranca con un anfitrión de excepción. Una figura animada de Obi-Uan-ke-nobi, uno de los personajes más recordados de La guerra de las galaxias, recibe al visitante con un discurso inicial que destaca los "prodigios" que construye la Generalitat. "Unos tesoros que guardamos para compartir con los que quieran venir a visitarlos", añade con voz mecanizada. "Para soñar nunca hizo falta un guía, y nosotros hacemos realidades tus sueños", continua la grabación. Después, la apoteosis. El montaje instalado en el exterior del pabellón valenciano consta de dos carpas unidas por una pasalela. La primera de ellas recrea los ambientes que acogerá el parque Terra Mítica cuando el complejo lúdico sea una realidad. Columnas jónicas, capiteles romanos, frisos y fragmentos de pirámides ornamentan el recinto, que conduce al visitante a una maqueta gigante del parque temático, una de las novedades que ha deparado Fitur. La maqueta da cuenta de la gran envergadura del proyecto lúdico. Lagos, ríos, hasta tres montañas rusas, atracciones mecánicas por doquier y un entramado de edificios y esculturas invitan a pensar en lo difícil que resultará que todo eso tome forma en el plazo de un año. La segunda carpa guarda celosamente el tesoro del reino. Sobre unos asientos que se mueven, una pantalla tridimensional traslada al visitante las sensaciones que recibirá cuando acceda al parque temático. Una a una, la proyección recrea las cinco áreas temáticas de Terra Mítica: Roma, Grecia, Iberia, Egipto y Las Islas, que reproducirá el viaje de Ulises a Ítaca repleto de aventuras. "¿Pero por qué imaginarlo si lo puedes sentir?", continua el narrador, sobreimpresionado en la pantalla a doble fondo. Empieza entonces la realidad virtual, sin que nadie advierta que, hoy por hoy, Terra Mítica es todavía un sueño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de enero de 1999.