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Un tribunal chino juzga en 90 minutos al disidente con residencia en España

En tan sólo hora y media el juicio del disidente chino Wang Ce quedó visto para sentencia. El Tribunal Intermedio Popular de Hangzhou (este de China) hará público el veredicto la semana próxima, pero un portavoz del Centro de los Derechos Humanos de Hong Kong anticipó a este periódico que, a juzgar por las sentencias anteriores pronunciadas contra disidentes, consistirá en una condena de al menos diez años de trabajos forzados.

Wang, residente desde hace una década en Valencia, "parecía estar débil, pero se defendía con firmeza" ante el tribunal, según declaró por teléfono a EL PAÍS Wang Xidu, hermana del disidente que junto con su mujer y otra hermana obtuvieron un pase para a asistir al juicio. No se les permitió, sin embargo, hablar con Wang, al que tampoco han podido visitar en la cárcel. El resto del público de la sala estaba compuesto por unos cuarenta funcionarios y cámaras de la televisión china. La prensa extranjera no fue autorizada a entrar ni tampoco se permitió la presencia de un representante del Consulado de España, tal y como había solicitado el embajador, Juan Leña. La embajada estuvo en contacto ayer con los familiares del disidente.El fiscal acusó a Wang Ce de entrar ilegalmente en el país. Contó cómo embarcó en octubre en la colonia portuguesa de Macao y circuló por varias ciudades chinas entevistándose con opositores políticos. En Hangzhou entregó a uno de ellos, Wang Youcai, mil dólares (142.000 pesetas / 870 euros), lo que para el fiscal equivale a "financiar actividades que ponen en peligro la seguridad del Estado". Ambos activistas fueron detenidos el 2 de noviembre.

Wang Ce se defendió solo. Su mujer, Tang Xuanzhong, no pudo encontrar un abogado dispuesto a asumir su defensa. Aun así, el disidente rechazó al letrado de oficio que le propuso el Ministerio de Justicia chino. "Hubiese dado la razón al fiscal", dijo su hermana.

Wang Ce explicó a los magistrados que, al negarse el Consulado de China en Barcelona a renovar su pasaporte, se vio obligado a volver a su país sin seguir los trámites habituales en la frontera. Argumentó, según Wang Xidu, que no se podía prohibir a un chino regresar a su patria.

El disidente reconoció haber entregado dinero a Wang You-cai, pero hizo hincapié en que sólo quiso ayudar a un amigo que estaba en paro y que pasaba por apuros económicos. "No han podido demostrar que se utilizó el donativo para socavar la seguridad del Estado", opinó la hermana.

Durante la vista, la policía rodeó la sede del tribunal. Cuando concluyó algunos agentes siguieron durante horas a los familiares del acusado por las calles de la ciudad.

Wang Ce encabeza la Alianza para una China Democrática. La Alianza es, según el Centro de Derechos Humanos de Hong Kong, el principal grupo en el exilio de oposición política al Gobierno de Pekín. "Lo mejor que le podría pasar ahora a Wang es que después de ser condenado fuese expulsado a España", comentó un portavoz de esa organización independiente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 1999

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  • La sentencia se conocerá la semana próxima