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Plazo a los vecinos de Agua Amarga para pedir un piso en el nuevo barrio

Las 60 familias residentes en el barrio de Agua Amarga de Alicante, afectadas por el proyecto de expropiaciones que redacta el Consell para favorecer el desarrollo de la franja litoral del sur de la ciudad, con la Ciudad de la Luz como principal actuación, disponen de cuatro meses para comunicar oficialmente a la Consejería de Urbanismo su deseo de adquirir una vivienda en el nuevo barrio, cuyo anteproyecto les será presentado hoy. El subsecretario de Urbanismo, Fernando Modrego, ha convocado a los propietarios de Agua Amarga para explicarles el proceso de realojo, y hoy mismo les comunicará el precio aproximado de las nuevas viviendas, de acuerdo a varios modelos diseñados para dar cobertura a las necesidades de las familias. Las viviendas a ofertar, cuyo precio no ha trascendido, tendrán unas dimensiones entre los 60 y los 120 metros cuadrados. El nuevo barrio estará integrado por tantas casas como solicitudes para permanecer en Agua Amarga se reciban. Por posterioridad no habrá posibilidad de construir en el paraje. Los planes del Consell, aunque flexibles, ya tienen plazos. Urbanismo ha determinado que en el plazo de dos meses el diseño del barrio tiene que estar desarrollado, las valoraciones de las actuales edificaciones comunicadas y el proyecto adelantado, para dar paso a la firma de convenios con los vecinos, que deberán formalizarse hasta el mes de mayo. Para antes de las elecciones, las expropiaciones estarán aprobadas, con lo que el suelo será de titularidad pública. Queda por resolver el futuro de los negocios que funcionan en la zona que será demolida. De momento, se anuncia que el proyecto definitivo del nuevo barrio contará con una banda de locales comerciales para que los empresarios actuales puedan establecerse, aunque se anuncia que, dada la concepción lúdico-residencial programada para el paraje, no se permitirán actividades molestas, como los talleres mecánicos o depósitos de grúa que funcionan en la actualidad. Los restaurantes lo tienen más fácil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de enero de 1999