LA CAÍDA DEL PRINCIPAL BASTIÓN 'OKUPA'

Otras cinco casas tomadas en el barrio de Lavapiés

El desalojo y derribo del centro social El Laboratorio no acaba con el movimiento okupa en el barrio de Lavapiés y sus alrededores. En la zona quedan otras cinco casas tomadas por grupos de jóvenes. La más antigua es La Escalera Caracola, también en la calle de Embajadores, una antigua panadería donde grupos de mujeres regentan una tetería y organizan diversas actividades culturales.Otro de los edificios okupados se encuentra en la calle de Bernardino Obregón, donde ya existió hace un lustro una experiencia similar. En él se ha asentado un grupo de jóvenes que vivió en El Laboratorio hasta que las diferencias de criterio sobre el ruido de su música provocaron su marcha.

No muy lejos, en los aledaños de la calle de Valencia, se encuentra La Caña, un inmueble tomado, entre otros, por un sector del movimiento okupa vinculado a las Juventudes Comunistas de Madrid. Ayer, buena parte de los desalojados de El Laboratorio tenían previsto buscar cobijo en este edificio, uno de los mayores de la barriada.

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Existen, además, otros dos edificios de viviendas okupados en la calle de Fray Ceferino González y en la ribera de Curtidores.

Lavapiés es, junto con Estrecho, el barrio emblemático del movimiento okupa madrileño, con más de una década de existencia. La antigua imprenta Minuesa, en la ronda de Toledo; la vieja fábrica de Pacisa, en la ronda de Atocha, o el bloque de Lavapiés, 19, son algunos de los inmuebles, ya desalojados hace años, que han servido de base de operaciones a este movimiento heterogéneo que propugna el uso de edificios inutilizados por parte de colectivos con difícil acceso a la vivienda, como los jóvenes o los inmigrantes. Todos ellos vivieron operaciones similares a la de ayer y, años después, todos, salvo Minuesa, siguen vacíos o en desuso.

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