Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La esperada prolongación de Alfonso X el Sabio se abre al tráfico en Alicante Mejora las comunicaciones con las playas

La apertura al tráfico, ayer en Alicante, de la prolongación de la avenida de Alfonso X el Sabio acaba con años de reivindicaciones de los comerciantes del centro de la ciudad y de los vecinos del barrio de San Antón. El presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, inauguró los nuevos 1.095 metros de esta vía, una de las arterias comerciales de la ciudad. La prolongación cuenta con una vía de cuatro carriles y doble dirección que conecta el centro con el acceso a la ciudad por la avenida de Dénia, empleado por los vecinos de las localides y playas norteñas, una de las zonas con mayor proyección demográfica del entorno metropolitano. La precariedad de sus accesos es una de las principales trabas de la ciudad de Alicante. Con el tramo inaugurado ayer, que pasará a llamarse avenida de Jaime II, el tiempo empleado en llegar al centro desde la avenida de Dénia se reducirá hasta los tres minutos. El nuevo vial, cuya construcción ha financiado la Generalitat con 767 millones de pesetas, discurre pegado a las faldas del monte Benacantil y bordea el deprimido barrio de San Antón. Fueron precisamente los vecinos de esta zona, junto con los comerciantes, los principales defensores de la obra. Los vecinos argumentan que el vial revaloriza sus viviendas y que, unido a otras iniciativas como el polémico proyecto de ubicación del futuro Palacio de Congresos de Alicante en el Benacantil y la reordenación del cercano Casco Antiguo, propiciará una regeneración de la barriada, azotada actualmente por la marginalidad que genera el tráfico de drogas. En este sentido se pronunció Zaplana cuando señaló que la obra "ha sido costosa, pero ha merecido la pena porque rehabilitará barrios que estaban deteriorados y revitalizará el comercio del centro de la ciudad". En términos similares se expresó el alcalde de la ciudad, Luis Díaz Alperi, que mostró su convicción de que el nuevo acceso "aliviará los embotellamientos que diariamente se producen en el centro". La inauguración coincidió con la plantación de árboles en la ladera del monte que la plataforma Salvem el Benacantil, contraria a la construcción del Palacio de Congresos en el paraje, pretendía llevar a cabo en la mañana de ayer. Responsables de la plataforma decidieron posponer el acto hasta el final de la inauguración. El portavoz de la misma, Francisco Huesca, denunció que, unas horas después, los siete árboles plantados habían sido arrancados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de diciembre de 1998