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Jesús Gil altera un pleno de la Mancomunidad para evitar debatir sobre la empresa del agua El PSOE clama por presentar ya una moción de censura contra el alcalde de Marbella

El pleno de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental del próximo lunes se ha puesto al rojo antes de empezar. La tormenta la ha desencadenado el alcalde de Marbella, Jesús Gil, que ha utilizado su condición de presidente del organismo para excluir del orden del día, por decreto, el debate sobre el futuro de la empresa de aguas Acosol. La decisión de Gil ha provocado indignación en la oposición, que lleva meses luchando por cambiar el consejo de administración de la sociedad. El PSOE clama por la moción de censura, y el PP no la excluye.

El PSOE ha protagonizado la respuesta más enérgica a lo que considera "un atropello y el colmo de la desvergüenza de Gil". Ayer, el secretario de Política Institucional de los socialistas malagueños, José María Ruiz Povedano, anunció, en una conferencia de prensa que ofreció junto a los alcaldes de Mijas, Ojén y Manilva, que su partido emprenderá "todas las acciones políticas y legales pertinentes", y pidió enérgicamente la moción de censura para desbancar al alcalde de Marbella de la presidencia de la Mancomunidad. El objetivo de la oposición para el pleno del lunes era recabar datos sobre el endeudamiento de 12.000 millones de pesetas que soporta la empresa Acosol, que gestiona el suministro de agua para los 12 municipios de la mancomunidad, y nombrar un nuevo consejo de administración, desbancando de la dirección de la empresa a su actual consejero delegado, José Luis Sierra, abogado y mano derecha de Jesús Gil. También se iba a tratar la liquidación con pagarés del pago de la desaladora. Cogidos por sorpresa La indignación del PSOE no está motivada sólo por el hecho de que se haya excluido del debate el punto que motivó la convocatoria de un pleno que han pedido durante meses y que, según explican, "Gil ha tratado de impedir con todas las artimañas posibles". También consideran "impresentable, mafioso y fascista" el método empleado para hacerlo. Según explicó el alcalde de Manilva, Emilio López, el polémico decreto fue comunicado a los ayuntamientos representados en el pleno por fax y al filo de las tres de la tarde. "A esa hora los ayuntamientos dejan de funcionar, con la intención clarísima de coger a todo el mundo por sorpresa el día del pleno, porque está convocado para el lunes a las 10.30, y él sabía que la mayoría de los alcaldes no íbamos a tener tiempo de pasar por los ayuntamientos antes de la sesión, ya que Marbella está lejos", dijo. La maniobra de Gil ha desatado la ira del PSOE malagueño, que está dispuesto a consumir el fin de semana en una actividad febril encaminada a acordar con los demás grupos de la oposición la presentación de la anunciada moción de censura y a preparar una querella que, según anunció el alcalde de Manilva, pretendían presentar ayer por la tarde. En un comunicado oficial que leyó Ruiz Povedano, los socialistas hicieron un llamamiento al PP, el grupo que hasta ahora ha mantenido una actitud más tibia en la oposición a Gil para que, "sin dilación", hagan juntos lo único que les "queda por hacer: un cambio de gobierno consensuado entre todos los que queremos democracia". Para los socialistas, el decreto del viernes es "la gota con la que colma el vaso quien ha practicado el secuestro, la usurpación y el usufructo de una institución pública". El alcalde de Mijas, Agustín Moreno, enumeró otros decretos promulgados por Gil para "humillar a los representantes del pleno", como el que recusa a los representantes del Ayuntamiento de Torremolinos (PP), el que limita a 25 las personas que pueden presenciar la sesión, o el que impone que ésta sea "controlada" por agentes de la Policía Local de Marbella. A este decreto el PSOE ha respondido pidiendo amparo a la Subdelegación del Gobierno en Málaga.

El PP rehúsa el apoyo del GIL

El presidente del PP malagueño, Manuel Atencia, anunció ayer a EL PAÍS que su partido emprenderá acciones penales contra el decreto promulgado por Gil para excluir Acosol del orden del día del pleno de la Mancomunidad, que considera "contrario a derecho" . Atencia indicó también que su partido iniciará contactos con las restantes formaciones políticas de la oposición al GIL en la institución para la eventual presentación de una moción de censura, aunque no antes de la celebración del pleno. "Esperaremos a ver cómo se desarrollan las cosas el lunes, aunque la moción de censura está ahí, y es una de las medidas que cabe plantearse en una situación como ésta". El senador socialista por Málaga Francisco Zamorano atribuyó ayer la discreta postura del PP con respecto a la moción a la existencia de un "pacto secreto con Gil", informa Meme del Río. La acusación de Zamorano se basa en el anuncio del Grupo Independiente Liberal (GIL), liderado por el alcalde de Marbella, de que apoyará los presupuestos del equipo de Gobierno popular en la Diputación Provincial de Málaga. Atencia rechazó ayer tajantemente estas acusaciones: "No existe en absoluto ningún pacto entre el PP y Jesús Gil. Los representantes del Grupo Independiente Liberal en la Diputación no han hecho efectivo el apoyo a los presupuestos de la Diputación, sino que lo han anunciado y nosotros en cambio sí les hemos dicho ya que no queremos su voto", enfatizó. Sin embargo, Zamorano insistió en que "existe una orden de la dirección regional del partido de paralizar el castigo a Gil en la Mancomunidad", un mandato que, según el senador socialista, "viene del ministro de Trabajo, Javier Arenas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de diciembre de 1998

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