Libertad sin fianza para el segundo detenido por linchar al camionero
El juez decretó ayer la libertad sin fianza para Jesús G.J., el segundo detenido por el linchamiento que acabó con la muerte de un camionero en Natzaret, uno de los barrios más degradados de Valencia. El detenido, que abandonó el juzgado en condición de imputado, deberá presentarse ante el magistrado cada dos semanas. Ayer abandonó las dependencias judiciales, tras prestar declaración durante dos horas, proclamando la injusticia de su detención. "Soy completamente inocente", gritó antes de subir a bordo de un turismo de gran cilindrada. Jesús G.J. fue arrestado el lunes por la tarde en el centro de Valencia, precisamente cuando salía del despacho de su abogado. La policía le atrapó por su supuesta participación en el apaleamiento de Antonio Civantos, el transportista que falleció el 4 de diciembre tras ser brutalmente golpeado y apuñalado por al menos cuatro personas que le recriminaban el mortal atropello de un niño de dos años. Su abogado, aludiendo al secreto sumarial que pesa sobre el caso, ofreció pocos detalles de la comparecencia de su cliente: Jesús G. J., amigo de la familia del crío fallecido, "no sabe nada" de los luctuosos sucesos de Valencia. De hecho, "no estuvo allí", añadió el letrado. El magistrado que instruye la causa, Vicente Ríos, y el fiscal encargado de la misma, Julio Bruzón, se negaron a facilitar detalle alguno de la declaración del imputado. Éste, vecino de Natzaret, acudió a los funerales del niño y fue visto junto al juzgado en el que comparecieron los ocho supuestos traficantes de droga detenidos en su barrio. La policía sospecha que Jesús G. J., al igual que el padre del niño, José Muñoz, en prisión, podrían ser narcotraficantes.


























































