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Una comisión de los Quince pretende armonizar las estadísticas de siniestralidad en las minas de carbón

La Comisión Europea del Carbón y del Acero (CECA) fue la génesis de la actual Unión Europea. A pocos días de la puesta en marcha de la Unión Monetaria, aquella génesis aún no ha armonizado las estadísticas de siniestralidad de las minas del carbón aunque desde hace poco más de un año una comisión intergubernamental de los Quince trabaja con ese objetivo.Ya se han reunido en tres ocasiones y avanzan, pero -según reconocen miembros de esa comisión, que preside el Reino Unido y en la que está presente España como uno de los países europeos con minas de carbón- no precisamente a velocidad de crucero. Y es que, según estas fuentes, la minería del carbón europea está abocada al cierre antes del año 2010 y, ante esa perspectiva, es difícil abordar las reformas de seguridad necesarias.

Como primer escollo para elaborar esas estadísticas comunes hay que ponerse de acuerdo en cuándo un accidente es mortal y cuándo no. "Se intenta acordar un periodo de tiempo máximo tras el momento del accidente grave para decidir si la muerte obedece o no a éste", comentan fuentes de este grupo de trabajo. También hay que dilucidar cuándo un accidente es grave y cuándo no. "España defiende que esa calificación dependa del pronóstico del médico que trata a los heridos, pero otros países se inclinan por el número de días que el trabajador accidentado falta a la mina".

También hay que ponerse de acuerdo en el lugar del accidente y las causas de éste, pues hay países que quieren circunscribir los accidentes de la minería del carbón a lo que ocurre únicamente dentro de la mina y otros pretenden englobar los datos de siniestralidad de toda la instalación. Como ejemplo extremo de lo que no debe hacerse, miembros de este comité citan a países del Este de Europa que aspiran a incorporarse a la UE y en los que se dividen los accidentes en la minería subterránea del carbón (las más peligrosas) por el total de trabajadores en todas las actividades mineras. Y es que hay que acordar, incluso, si el número de siniestros se divide por las horas trabajadas o por el número de trabajadores en esa industria.

En España, la Comisión de Seguridad Minera, que depende del Ministerio de Industria, reconoce que la mayor parte de los accidentes "parecen provenir de infracciones en las reglas de seguridad". "El 99% podría haberse evitado", señala Luis Alfonso de Molina, vicepresidente de este organismo.

El problema es que España debe adecuar su Reglamento de normas básicas de seguridad minera a las directivas europeas sobre esta materia. Ahora ambas normativas están, teóricamente, en vigor, es decir, coexisten el reglamento antiguo y las normas de la UE que aún no han sido traspuestas, pero como no son coincidentes hay, según reconocen en Industria, "ciertas lagunas en el control de seguridad". La Comisión de Seguridad Minera mantiene que la adaptación definitiva se hará antes de la primavera del próximo año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de diciembre de 1998